KIARA. Abrió los ojos con pesadez su cuerpo se sentía cansado a pesar de a ver dormido. Tallo uno de sus ojos, recordando lo sucedió hace apenas unas horas. Se levantó con sumó cuidado, saliendo del cuarto y bajando las escaleras. —Haz despertado, ¿Dormiste bien? ¿Tienes hambre?— —Solo quería tomar un baño pero al final me quedo profundamente dormida, hace tiempo no dormía así, tengo un poco de hambre.— Respondió amable. —Tia— La voz de su hija llegó a sus oídos. —Emily está en la sala, si quieres ve con ella yo las llamaré cuando la comida está lista.— Kiara asintió con la cabeza. Escuchar la dulce voz de su pequeña había hecho su corazón exaltarse de la felicidad. Camino hasta la sala, pudo verla sentada en la alfombra, varios juguetes estaban esparcidos a su alrededor. —Emily

