El día de los exámenes de subgénero llegó y todos los niños estaban emocionados por saber su naturaleza.
Antes de que llevaran a los niños a la enfermería para comenzar con el proceso, los profesores les explicaron que la idea de hacer estas pruebas era para darles clases especiales que ayudaran a conocer el funcionamiento de su cuerpo y cuando llegaran a la madurez s****l supieran qué hacer y cómo actuar.
Después, cada grupo se formó por fuera de la enfermería. En ese momento era el turno del grupo de Tony quien se mantenía cerca de sus amigos esperando ansioso el momento de tomar asiento en la camilla para que tomaran su muestra de sangre y al terminar las clases saber su resultado.
— ¿Y Steve? —Preguntó Nat volteando a todos lados.
—Steve no necesita el examen —dijo Bucky con orgullo—, él maduró antes de tiempo y es alfa de rango superior.
Nat y Bruce preguntaron cómo había pasado, Bucky se le quedó viendo a Tony, así que pasó un buen rato explicándoles lo sucedido en el incendio. Poco después Bucky fue llamado para tomar la muestra y así todos pasaron de uno en uno.
El resto de las clases nadie se mantuvo callado, por más que su profesor intentaba mantener el salón bajo control, era imposible por la atmósfera de suspenso que se había formado, todos querían saber sus resultados.
— ¡Tienes que visitar la torre Stark! —Exclamó Tony con emoción a Bruce saliendo de clases. En ese momento se dirigían a la dirección para recoger sus resultados— Mi padre me dio permiso de instalar en la torre la inteligencia que estamos desarrollando y funciona de maravilla.
Por las tardes, Bruce y Tony, trabajaban en el desarrollo de la inteligencia artificial que querían instalar en sus respectivas casas, la habían llamado Jarvis y hasta el momento hacía cosas básicas.
— ¿En serio? —Dijo Bruce con la misma emoción— ¿Y qué módulos instalaste?
—Por el momento solo controla la iluminación del penthouse, vigila las cámaras de seguridad y te avisa si encuentra alguna anomalía. Además, instalé en mi computadora el módulo de acceso remoto para controlarlo desde mi casa.
— ¿No instalaste el módulo de sellado de puertas?
—No, no me gustaría que fallara y dejara encerradas a las personas que trabajan en la torre.
Ambos rieron por lo bajo deteniéndose detrás de Nat y Bucky, quienes estaban recibiendo los sobres con sus resultados. Bruce y Tony se acercaron y también tomaron sus sobres. Los amigos se hicieron a un lado rasgando con rapidez el papel para leer el contenido del documento.
A Tony se le heló la sangre al ver sus resultados. No podía creer lo que veía, no quería creer lo que estaba escrito en el papel.
— ¡Soy alfa! —Gritó emocionado Bucky.
—Igual yo —murmuró una sorprendida Nat.
— ¡Increíble! —Exclamó Bucky al abrazarla—. Francamente creí que serías beta, no te imagino en ningún otro caso.
Nat lo codeó viéndose ofendida, aunque no hizo nada para que su amigo la soltara.
— ¿Qué hay de ti? —Dijo Bucky a Bruce quien levantó su vista con un leve sonrojo.
—Soy omega —susurró su amigo con algo de inseguridad.
Bucky y Nat levantaron las cejas al mismo tiempo, voltearon a verse y sonrieron con malicia.
— ¿Y tú? —Preguntó su amigo sacándolo de su trance.
—No importa —susurró apretando su hoja—, tengo que irme.
Escuchó el reclamo de sus amigos, pero no hizo caso, solo se echó a correr por los pasillos para salir de la escuela. Siempre se había sentido bien consigo mismo, inclusive hacía alarde de su inteligencia y superioridad ante sus compañeros; sin embargo, en ese momento solo se sentía decepcionado y muy humillado.
Una mano fuerte lo tomó del brazo antes de que lograra salir del edificio haciéndolo frenar con brusquedad.
— ¿A dónde vas tan aprisa? —Preguntó Steve con el ceño fruncido— ¿Estás bien?
— ¡No! ¡No lo estoy! —Gritó furioso tirando de su brazo para escaparse de las manos de su amigo.
— ¿Qué pasa?
— ¡Esto es lo que pasa! —Respondió en el mismo tono alto restregando el papel en el pecho del rubio.
Steve lo soltó por un momento para tomar el papel que se frotaba en su pecho, por lo que aprovechó la distracción y se echó a correr a la salida. Su casa quedaba un poco lejos de la escuela, aunque había otro lugar en el que podía refugiarse, el lugar ideal para que nadie viera lo humillado que se sentía con sus resultados.
*****
Steve leyó el papel. Eran los resultados del examen de subgénero de Tony, negó con la cabeza y corrió a la salida para alcanzarlo. Aunque al asomarse no pudo visualizarlo en ningún lugar, lo único que estaba en su campo de visión era el lujoso carro de Howard en la acera del frente, ese día les había prometido ir por ellos para festejar el resultado del examen, pues aseguraba que Tony era alfa.
Steve cruzó la calle y abrió la puerta del vehículo para ver si su amigo estaba allí. Howard levantó la vista del periódico que leía con atención.
— ¿Y Tony? —Preguntó el confundido alfa.
—Lo mismo te iba a preguntar —respondió un poco decepcionado subiendo al automóvil—, creí que lo habías visto salir corriendo de la escuela. Estaba muy furioso y no me dijo hacia donde se dirigía.
— ¿Por qué está furioso?
Steve suspiró y le extendió el papel a Howard.
—Los resultados dicen que Tony es omega —susurró desviando la mirada.
Se sentía un poco culpable porque desde que llegó a la madurez deseó con toda su alma que Tony fuera omega para no verse en la necesidad de separarse. Ahora al ver la reacción que había provocado la hoja de resultados se sentía mal por él.
Howard arrancó sin decir nada y se dirigieron a la mansión. En cuanto entraron, buscaron a Tony sin tener éxito, las mucamas les confirmaron que en ningún momento había llegado a la casa, así que esperaron un poco y llamaron a sus amigos para preguntar si estaba con ellos. Todos confirmaron la misma versión donde Tony había salido corriendo sin dar explicaciones, quedándose sin opciones.
Después de pensarlo un poco se le ocurrió una idea.
— ¡Jarvis! —Mencionó en voz alta sobresaltando a Howard. Subió con prisa las escaleras en dirección a la habitación de Tony, prendió la computadora y cuando apareció la pantalla principal, Howard también atravesó el umbral— Es una idea estúpida… no sé cómo acceder a Jarvis.
Howard se acercó por un lado y tecleó cosas extrañas en una ventana negra de la computadora hasta que se escuchó la mecánica voz de la inteligencia artificial saludándolos con amabilidad.
—Jarvis, necesito que me digas si Tony está en la torre Stark —mencionó Howard con voz pausada y fuerte.
—Lo siento, señor —respondió la inteligencia artificial—, esa información es confidencial, no puedo responder a su pregunta.
—Sí, está allí —susurró Steve.
Tony debía de estar allí pues era ilógico que la inteligencia artificial tuviera prohibido dar una ubicación si no se le había dado la indicación previa de hacerlo.
—Jarvis, muéstrame las cámaras de seguridad —pidió Howard.
—Lo siento, señor —volvió a responder la inteligencia artificial—, el sistema de cámaras ha sido desactivado.
—Es muy probable que esté allí —confirmó Howard en voz baja—. Jarvis —volvió a hablar en voz alta—, necesito que cuides a Tony.
La voz se quedó callada un momento.
—Así lo haré, señor.
Steve y Howard compartieron una sonrisa, sin querer Jarvis confirmó que Tony se encontraba allí, por lo que salieron corriendo a la torre Stark.
Después de subir por el elevador hasta la entrada al penthouse, Howard lo tomó por los hombros y se arrodilló frente a él hasta quedar a la misma altura.
—Steve, necesito que entres a hablar con él —pidió el padre de Tony con seriedad—, tal vez reaccionó así porque yo estaba seguro de que sería alfa y no querrá hablar conmigo. Por favor hazle saber que no hay ningún problema con su naturaleza.