Después de llevarse a Romina hasta su casa una vez más y de desfilar por la ciudad con ella en todos lados ,deseaba más que simples besos,pero Trasus sentía que no podia. No quería otra cosa que no fueran los brazos de Kaia. Estaba ahí frente a la puerta del departamento insistiendo con el timbre sin ser atendido. - no hay nadie señor.- le explicaba una anciana que era vecina . - disculpe,como le va señora ?? Usted tendría idea de a donde fue la chica que vive aquí??.- pregunto amable. - no la conozco.- dijo entrando nuevamente a su casa. A dónde había ido??, no lo sabía ,pero no quería dejar de hacerle el amor al menos hasta casarse . En los días siguientes repitió los mismos movimientos pero sin suceso. Cómo quería que llegara al sábado para de repente verla en la feria y darle

