Pov Aria - ¿Dónde está mi habitación- pregunte algo cansada? La agitación de todo lo que estaba viviendo me estaba pasando factura. Habíamos comido junto al Alfa, la Luna y mi familia. Solo quería arrojarme en la cama, dormir un poco y dejar de pensar que mi vida se trastocó tanto por mi lobo. “Lo siento”. Dijo mi loba en mi mente. “No sé porque te estas disculpando. Nacimos de esta manera, no hay nada que perdonar” le replique. No podía estar molesta con ella, aunque sabía que estaba lidiando con mi propia negatividad. - En nuestra habitación- respondió Ivar sacándome de mi ensimismamiento. Para él parecía natural querer estar conmigo, dormir en la misma cama. Pero a mí me resultaba extraño. “Dijiste que le darías una oportunidad para conocernos” siseó mi loba antes que pudiera repli

