Una vez que le conté a mí padre sobre Aria, le pedí que guardara silencio sobre todo hasta la reunión que tenía pensado hacer por la mañana. Mí ansiedad por estar con ella era tanta que no pude evitar volver a la cama y estar a su lado. Mí lobo estaba ansioso por llevar a cabo el proceso de marcación y reclamación de Aria. no quería que ella siguiese mostrándose por la manada como una mujer soltera. Ella era mía. Pero como futuro Alfa también sopesaba todo lo que ocurriría si me dejase llevar y eso no sería bueno para ella. Aún teníamos un largo camino por delante respecto a nuestro futuro, pero también sobre ella misma. Pensar que siempre iba a estar siendo cazada me ponía muy nervioso. Mí deber era protegerla. Mientras mí mente divagaba en todos los escenarios posibles, me acurruque a

