Capítulo 11: "Espacio personal"

3315 Words
No iba a ser un buen día. En realidad, ya estaba siendo el peor de los días. Quitando el hecho de que mi castigo era limpiar la cafetería con Eric, me sentía verdaderamente estresada, y no sabía el por qué, lo que simplemente me ponía más nerviosa. Eso y que quería vestirme con mi ropa de antes, porque todo lo que encontraba en mi armario eran prendas apretadas, algunas con unos colores demasiado brillantes que no me gustaban. No me gustaba para nada. Sé que tuve que haberle dado las gracias a Brennett, pero todo se fue a la mierda cuando él abrió la boca y dijo todo aquello. Tengo que admitir que incluso sus palabras sí me dolieron un poquito, porque internamente sabía que era verdad. Sí, era controladora. Sí, me gustaba que todo sea perfecto y quizá me obsesionaba demasiado con cosas tontas, pero así era mi personalidad. No iba a cambiar. No de la noche a la mañana, al menos. Pero incluso, con mi carácter de la mierda y mis manías raras, e incluso mi orgullo, tenía amigas que siempre estuvieron conmigo a pesar de eso. Siempre digo que toda persona tiene defectos, pero que los defectos te hacen humano, y que a veces hay que darle más importancia a las virtudes, porque si miras todo del lado malo, entonces tu vida se convertirá en eso mismo: algo malo. Todos teníamos algo bueno, sin excepción. Todo aquello traducido a mi idioma: Que te importara una jodida mierda lo que los demás pensaran de ti. Siempre tendrás algo bueno que dar, sin importar lo que los demás pensaran. En todas esas palabras entra el hecho de que nunca fui otra persona además de mí, nunca intenté ser diferente. Siempre fui autentica en todos mis aspectos, y eso estaba empezando a cambiar. Me sentía incómoda, sentía como que estaba perdiendo parte de mi. Luego de bañarme, secarme el cabello y demás, me vestí con lo más común que encontré: un jean azul oscuro, una camiseta blanca y mis converse de siempre. Mi cabello estaba incontrolable, no podía hacer absolutamente nada con él, por lo que decidí atármelo en una cola de caballo. La puerta de mi habitación se abrió y Matthew se recostó por el umbral de esta y me miró de arriba abajo. Aún no me acostumbrara que la gente hiciera eso, que me observaran. Era una persona algo tímida y un poco cohibida de vez en cuando, así que la atención no me era familiar. - ¿Te llevo? – me preguntó con un tono amable que me sorprendió. Allí estaba otro problema en todo lo que estaba sucediendo: la repentina amabilidad e interés de Matt en mí. En otra realidad, él jamás se hubiera ofrecido a llevarme a ningún lado. Por esa razón, sabía que algo estaba sucediendo con él.  Analicé la idea en mi cabeza unos segundos. No quería estar con él en un compartimiento tan pequeño como el auto, o me moriría por el estrés que me causaba estar sola con Matt o lo mataba a él por no dejar de molestarme. Pero luego recordé que, en realidad, si tenía algo que hablar con mí querido hermano: Less. - Okey. – le dije con una sonrisa y ambos salimos de mi cuarto. Matt me miró de una manera rara, y estaba segura de que era por el hecho de que le había sonreído. Supongo que de pequeños nos llevábamos bien, aunque sea un poco, e incluso nos soportábamos lo suficiente para no hacer enojar a mamá y a papá. Pero desde que mamá murió, nosotros nos apartamos completamente. Por eso le resultaba raro que lo trate incluso con un poco de amabilidad, porque nunca lo había hecho realmente.  Estaba más que segura que todo eso era tan raro para él como para mí. Subimos al auto y cuando ya estábamos de camino al instituto mis ojos se clavaron en Matthew. - ¿Qué mierda hay entre tú y Less? Matt palideció y apretó el freno con tanta fuerza y tan de golpe que si no hubiera sido por el cinturón yo habría salido volando por el parabrisas. Miré con el ceño fruncido al estúpido – y descuidado – conductor y le di un golpe en el hombro. - ¿Por qué preguntas eso? – su voz casi tembló. Casi. Mis ojos se entrecerraron. - Quizás porque se dan miradas jodidamente coquetas o comprometedoras enfrente de mis narices – mi dedo índice apuntó a mi nariz. Matt seguía sin mirarme –. Así que quiero saber que sucede entre tú y ella. Si no quieres despertarte pelado un día de estos. Él suspiro y sonrió de costado. Soltó una risita por lo bajo.  - No sucede nada con ella – respondió simple. El semáforo cambió a verde y empezamos a avanzar de nuevo –. Y la que me mira es ella, no yo. Aunque no puedo culparla por eso - rio y solté un bufido -. Además, es algo rarita. - ¿Rarita? – pregunté extrañada -, ¿Por qué dices eso? - ¿No la has visto caminar por los pasillos de la escuela? – me miró de reojo –. Siempre camina rápido, con su cabello cubriendo su rostro y abrazada a sus libros. Parece que tiene miedo a mirar a alguien a los ojos. - Ella no es así... - dudé –. Ok, quizá un poquito, muy poquito. Pero es agradable luego de un tiempo de conocerla. De un largo tiempo, si soy sincera. – suspiré cuando el auto aparcó en el estacionamiento del instituto.  Debo admitir que al principio Less no me caía bien, al igual que Julie – Lenn no, ella siempre fue agradable – Es que ambas eran demasiado... entrometidas, lo que no me gustaba. Julie siempre quería saber todo lo que pasaba a su alrededor y en esa lista entraba yo. No me gustaba que me hiciera tantas preguntas. Less en cambio siempre me daba sermones, o se tomaba mis comentarios sarcásticos demasiado en serio como para no cansarme de que se ofendiera por todo. Pero bueno, yo también era una persona algo especial y conforme pasaban los días las soportaba cada vez un poco más. Debía admitir que no era una persona con demasiada paciencia y ellas dos en específico me la quitaban en menos de dos segundos. Entré en la cafetería y vi a Eric sentado en una de las sillas con sus pies encima de la mesa (y sobre ella habían baldes, toallas y artículos de limpieza) mientras miraba algo el su celular. Al verme sonrió elevando las cejas y cuando me acerqué a él se puso de pie. Mis ojos fulminantes se clavaron el los suyos y suspirando tomé una de las toallas con un balde. - A trabajar – sonreí falsamente. Caminé hacia las mesas –. Mientras menos tiempo estemos en la misma habitación, mucho mejor. Empezamos a limpiar. Prácticamente yo limpié todas las mesas del lugar mientras Brennett trapeaba el piso. Ninguno de los dos dijo una palabra, solo se escuchaba como él de vez en cuando tarareaba las letras de canciones. A veces le daba miradas de reojo, y a veces también sentía como él me miraba a mí. Era incomodo estar con alguien a quien tolerabas poco y nada en un lugar, solo los dos. Aunque él no me caía del todo mal, solo cuando hablaba, caminaba, respiraba o cosas sin importancias. Si dejara de hacer alguna de esas cosas probablemente nos llevaríamos mejor. Empecé a tratar de buscar alguna explicación por mi odio hacia Eric Brennett, porque puedo asegurar que no era solo porque fuera un mujeriego rompe corazones, o porque hiciera comentarios idiotas – porque algunos de esos comentarios me daban gracia, lo admitía -, pero alguna razón tenía que haber. Escarbé en lo más profundo de mi cerebro, y cuando por fin di con el día exacto en que comencé a detestarlo, primero me enojó y luego me sorprendió que haya sido por eso. No podía creer que era por esa razón, no entraba en mi cabeza, pero la rabia en mi pecho con solo pensarlo me decía que definitivamente debía de ser por eso. Yo odiaba a Eric Brennett por haber cambiado a mi hermano y por haberle hecho lo que le hizo. Yo odiaba a Eric por el solo hecho de que me importaba Matthew. O sea, obvio que me importaba, era mi gemelo quisiera o no, pero el solo pensar que mi hermano estuvo mal por su culpa me llena de rabia. Una enorme bola de fuego estaba subiendo por mi estómago en ese momento, y me dije a mi misma que tenía que detenerlo. Por lo que respiré profundamente y empecé a limpiar las paredes, pero segundos después de estar haciéndolo Eric se posicionó a unos metros de mí y empezó a limpiar la pared también. - Todo esto es tú culpa. –espetó de repente. Cerré los ojos unos segundos... tuvo que abrir la boca, tuvo que hacerlo. Mis ojos ofendidos viajaron a él y sus pupilas enojadas se clavaron en las mías. - ¿Mí culpa? – pregunté irónica apuntando a mi rostro con mi dedo índice. - Si no fuera por tu estúpida idea de hacer "una imposibilidad" – hizo comillas con sus dedos -, yo en este momento estaría tirándome a Stacy y no limpiando esta estúpida pared. – gruñó y tiró su trapo con fuerza contra la pared blanca. La bola de fuego empezó a crecer de nuevo en mi estómago y no tenía intensión de bajar nunca más hasta que moliera a golpes la linda cara de Brennett.  Tiré mi trapo dentro del balde de agua – que ahora estaba negra – y caminé con paso firme hasta estar enfrente de Eric. Él me miraba desde arriba. En ese instante me molestaba de sobremanera que fuera más alto que yo. - Yo no te pedí que nos acompañaras, ¡Ni quería que vinieran! – agité los brazos a mis costados -. Y si quieres puedes irte y acostarte con Stacy, yo puedo terminar sola. – el veneno que escupía con cada palabra era notable en mi tono de voz. - Eres totalmente exasperante, Drake, te lo juro – se pasó una mano por su cabello y lo estiró un poco –. Ni siquiera sé cómo tus amigas te soportan. Aunque eso no durará mucho. – rió sarcásticamente. Fruncí el ceño confundida ante sus palabras. - ¿Qué quieres decir con eso? – me crucé de brazos y él puso los ojos en blanco. - Lenn ha entrado en el equipo de porristas de nuevo - mis ojos se abrieron sorprendidos ante esa noticia. ¿Era eso cierto? Y si lo era, ¿Por qué ella no había dicho nada? –. Y seguramente volverá a tener las mismas amistades que tenía antes. Su vida se basará en entrenamientos, fiestas y deportistas – sonrió sarcásticamente. No tenía nada que decir respecto a todo aquello y por esa razón el idiota siguió hablando –. Julie se junta cada vez un poco más con Gregg, y casi siempre en los recesos está con mis amigos. Y la otra, Less, se nota que se concentrará más en su futuro que en ustedes. Así de a poco su amistad irá desapareciendo hasta convertirse simplemente conocidas que hacían estupideces como las imposibilidades. Debo admitir que me dolió, dolió bastante todo lo que estaba diciendo. Y creo que lo hizo porque sabía que era verdad, de que cabía la posibilidad de que todas nosotras termináramos separándonos. Porque sabía, en el fondo, que Lenn seguramente volvería a ser como era antes cuando estaba en el escuadrón de porristas, se haría nuevas amigas, conseguiría un novio deportista y se alejará de nosotras. Julie se acostaría con alguien, empezaría a ser parte del grupo de Brennett y de a poco dejaría de hablar con nosotras. Less se concentraría tanto en sus estudios que no nos veríamos fuera de la escuela, estará tan pendiente de su futuro que se olvidará vivir el presente, y cuando se dé cuenta de que dos de nuestro grupo se fueron, ella también se alejará de mí.  Me quedaría sola. Esta vez completamente sola. Mierda. Tuve que contenerme demasiado para que mis ojos no se llenaran de lágrimas con siquiera pensar eso. Pero sabía perfectamente como atacar a Eric, y lo haría sin dudarlo. Sabía que le dolería si se lo recordaba. - ¿Tú hablas de amistad? ¿tú? – reí sarcásticamente -.  ¿Tú, el mismo que se mete con las novias de sus mejores amigos? ¿en serio crees que escucharía tú idea sobre la amistad? Ni siquiera sabes lo que es. El rostro de Eric se desencajó por completo ante mis palabras. Por sus ojos furiosos, sabía que mis palabras le habían dolido. Me observó fulminante. - ¿Qué dices? – preguntó con la voz venenosa. Sonreí victoriosa por ello. - Lo que escuchaste – espeté -. ¿En serio me hablas de amistad cuando tú te acostaste con la ex novia de mi hermano? Y te recuerdo que sí eran amigos en ese momento. Dio un paso hacia mí y de nuevo estábamos demasiado cerca, pero no me atreví a apartarme, ni siquiera por el hecho de que sus ojos estaban tan enojados de que hasta daban un poquito de miedo. - ¿Cómo mierda sabes eso? - Las chicas hablan, Brennett – sonreí –. Tienes suerte de que yo fui la única que escuchó a Tania hablando con Stacy en el baño, en dónde le contaba detalladamente como le había metido el cuerno a su novio con su mejor amigo. Lindo, ¿No crees? Una de sus manos me tomó con fuerza del brazo, y me acercó a él con fuerza, tanta que hizo que mi pecho chocara con el suyo. Su rostro estaba a centímetros del mío. Sentí como mi burbuja personal era invadida. Okey, la forma en la que estaba mirándome no me gustaba nada. Parecía de verdad encabroanado. - Eso fue hace tres años. – no entendía por qué estaba susurrando. - No importa el tiempo, te acostaste con la novia de Matt. Y si él lo sabe no entiendo como no te odia - su rostro se desencajó un poco de nuevo y procesé la información rápidamente -. Pero no lo sabe, ¿verdad? - ante su falta de respuesta, asumí que sí. Solté una pequeña carcajada -. Oh, Brennett, te odiará tanto cuando se entere. Pero eso sí que lo sabes, ¿verdad? - ¿Me estás amenazando? – preguntó con los ojos entrecerrados. - Tómatelo como quieras. Me soltó el brazo y se alejó unos pasos de mí. Cuando pensé que me rogaría porque no le dijera nada a mi hermano, no fue así, simplemente me miró divertido y soltó una carcajada cruzándose de brazos. Ok, no estaba entendiendo nada. Hace menos de dos segundos estaba todo alterado por el hecho de que yo sabía que Tania había engañado a Matthew con Eric, pero ahora solo estaba ahí, siendo idiota y riendo. Estaba a dos segundos de tener un colapso mental. Los ojos del rarito Brennett se posaron el los míos, con la misma mirada de hace unos segundos, seguía sonriendo. - Díselo. >  – Anda, díselo – estaba loco, ya estaba segura de ello –. Veamos a quién cree, si a su hermana que lo ha ignorado toda la vida, o a su mejor amigo, quién ha estado con él siempre – se acercó un paso a mí y me miró a los ojos amenazadoramente –.  No dejaré que arruines mi amistad con Matt solo por un estúpido error que cometí hace tres años y por estar borracho. Estaba completamente enojada. Enojada quedaba corto con el sentimiento que tenía clavado en estomago en ese momento. Lo estaba odiando más que nunca, y de veras que quería clavarle un cuchillo, o algo parecido, y golpearlo repetidas veces en la cabeza. No podía creer que fuera tan mierda como para no decirle a mi hermano que su ex novia le cortó por su mejor amigo, porque era obvio que ella estaba muy enamorada de Eric. Y a pesar de que, según Eric, solo se acostó con ella por estar borracho, eso no tiene nada que ver. Así que, completamente enojada y sin saber qué más hacer, me agaché y tomé el balde lleno de agua en mis manos.  Eric me miró confundido, pero yo, completamente tranquila, lo vacié encima de su lindo y sedoso cabello. Sus ojos se cerraron con fuerza y su cuerpo empezó a temblar un poco. Reí ante la escena, pero él no perdió el tiempo y en un abrir y cerrar de ojos sentí como el agua me caía desde la cabeza hacia los pies. ¡Mierda! Sí que estaba fría. Miré a sus ojos marrones con furia en los míos. Estaba tratando de no enojarme, de verdad que estaba tratando de no enojarme lo suficiente como para golpearlo, pero me fue imposible, y mi puño aterrizó en su estómago, y mi mano se torció, doliendo como los mil demonios. Intenté que en mi rostro no se notara el dolor que el golpe me había causado a mí, y con el cual Eric ni se había inmutado. Sus manos tomaron con fuerza mis hombros y me empujaron contra la pared. Él tomó con fuerza mis dos manos y las paralizó a los lados de mi cuerpo, nuestros cuerpos estaban pegados completamente, y por su cercanía nuestros alientos se mezclaban. Yo estaba intentado tragarme mis labios para que no chocaran ni por accidente con los suyos. , Val, no entres en pánico, y no vomites en su cara. O mejor sí, vomítale para que se aleje >> - Está bien, Val. Tengo muchas ideas acerca de lo que podría hacer en este momento, pero ninguna es suficientemente satisfactoria – dijo, y juro que si sus labios se estiraban un poco más ya estaría besándome. Y estaba rezando para que eso no sucediera –. Así que voy a besarte. > Cuando sus labios se estaban acercando a los míos me dije a mi misma de que ese era el fin. Ya estaba, aquel sería el fin de Eric Brennett. No dudaría en darle una patada en la entrepierna para hacer que se alejase de mí. Pero entonces, cuando presté un poco más de atención a sus facciones y sus ojos se conectaron con los míos, sentí un calor subirme desde los pies hacia la cabeza. De pronto, me encontré a mí misma respondiendo a sus movimientos de a poco: aflojé mis brazos, dejé de pelear con mis piernas para que se alejara e incluso pude imaginarnos besándonos por un segundo.  Pero tan pronto como esos pensamientos aparecieron en mi cabeza, fue tan pronto como luché en alejarlos. Cerré los ojos con fuerza mientras arrugaba completamente mis labios mientras me preparaba para golpearlo, pero cuando sentí que la distancia era demasiado corta y yo estaba a punto de actuar la puerta de la cafetería se abrió, y en el momento en que Eric se distrajo lo separé de mí empujándolo. Finalmente, mi burbuja personal volvía a la normalidad. Miré hacia la puerta y ahí estaba Gregg parado, con rostro confundido y mirándonos como: ¿Qué carajos acabo de ver? - Eh... Ya nos vamos todos a comer unas hamburguesas – dijo apuntando a sus espaldas con su dedo pulgar. Eric y yo nos miramos algo alarmados. El ceño de Gregg se frunció aún más -. ¿Se puede saber qué estaban haciendo? Y ¿Por qué están mojados? - Oh, nada, solo estábamos hablando de algo. – se apresuró a responder Eric. Puse los ojos en blanco ante esa estúpida excusa. - Sí, y yo aprobaré matemáticas – dijo sarcástico Gregg –. Quiero que sepan que sí estuvieron compartiendo fluidos bucales, estaré bien con ello. Pero sepan que la saliva de ustedes quedará en la boca del otro por seis meses, lo leí en internet, así que... - Bueno, entendimos – lo interrumpí –. No nos estábamos besando, ni nos besaremos, ni nada, deja de delirar – puse los ojos en blanco y empecé a caminar hacia Gregg –. Llévame a casa, me cambiaré e iremos por esas hamburguesas. Sin esperar respuesta salí de la cafetería con el cuello de la camisa de Gregg en mis manos mientras lo empujaba hacia la salida del instituto. >
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD