Como pensaba no presentaba ninguna fractura, el doctor solamente me envió a casa y tener algo de reposo, también tomar algunos antinflamatorios. Observo a marcos desde la sala de espera donde estoy sentada, esta firmando unos documentos, por alguna extraña razón señala a mi dirección, no me preocupa en absoluto luego su atención se dirige a la chica que lo estaba atendiendo. Tengo que admitir que desde mi lugar puedo bucear a Marcos tiene una excelente retaguardia, mi estomago comienza a rugir. —Maldición— Digo para mí, sin embargo y sin darme cuenta la figura de marcos aparece frente de mí. —¿Qué haremos con esa boca tan sucia? — pregunta seriamente. —Hasta donde sé, me cepillo las veces necesarias, así que no creo que estén sucias y si lo dices porque tengo novio, bueno luego de eso.

