—No tienes que fingir mamá, te escuché, se que dices que no confías en mi, sin embargo, eso no te tiene que preocupar ya que ese sentimiento es mutuo, creo y estoy muy segura que tuviste que ver con lo que me pasa, con que mi padre no esté. —No puedo creer que me eses culpado de eso, yo no tengo culpa de la decisiones que tome tu padre, no tienes ningún derecho en decirme estás cosas— Dice molesta. —Si lo tengo, mamá desde que llegué del hospital has estado peor conmigo y eso solamente tiene una explicación y sabes que es así. —No sigas más con eso Samantha. No sé en qué momento, pero sin darme cuanta mi madre me había dado una cachetadas que me ardían las mejilla, ella me observa asombrada, espera ver mi reacción, lo único que hago es darle la vuelta y caminar, con salida fuera de

