—Despierta dormilona ya es tarde— Escucho a lo lejos, pero siento aún mi cuerpo muy cansado para despertar, siento que me mueven un poco y abro los ojos lentamente— Buenas tardes. —Alessandro— Susurro— ¿Por qué me levantas tan temprano?— Digo algo molesta. —¿Temprano? — Pregunta confundido. Tiene su cabello húmedo, recién se baña o eso parece, tiene sus lentes puestos, él me da un eso en la mejilla y se sienta en la cama. —Si temprano—Le aclaró rápidamente. —Amor es la 1:30 de la tarde. Me siento apresurada en la cama, mechones de mi cabello están sobre mi rostro, en ocasiones me gustaría estar como esas chicas de las películas y libros que despiertan regias, maquilladas, arregladas y con un buen sentido de moda, meneo mi cabeza de un lugar a otro, cierro los ojos. Escucho la risa d

