POV Itzae En aquella zona las escaleras estaban despejadas y no nos costó subir, pero crujían demasiado con cada movimiento, así que no estuvo demás extremar nuestros pasos. En cuanto terminamos de subir, me asomé por el muro. Allí había cuatro tipos que no se moverían por nada del mundo. Señalé a al coyote y este sonrió porque empezaba a ver la luz a todo el problema. Estábamos muy cerca de nuestra meta. Él y sus agentes se cargaron a esos hombres mientras yo caminaba tras ellos, acercándome a las puertas. Contenía el aire mientras abría aquellas puertas dobles de madera, esperaba verla, rezaba porque no estuviera herida y lo que vi me dejo sin aliento. Un hombre estaba sentado tras un escritorio, analizando las cámaras, por lo poco que se podía ver en la pantalla mis hombres luchaban

