—¿Estás segura de que esto es de Julian? —dijo Natalie, cuyas pestañas temblaban ligeramente. Le hizo gracia el truco de Niki. Pensaba que Julian ya era bastante tacaño, ¡pero no esperaba que Niki lo fuera aún más! Los dos hacían una pareja perfecta. —Claro que es idea suya —dijo Niki tranquilamente, sin tener reparos en mentir. —No creerás que la familia Graham te va a dar una gran suma de dinero después de haber vivido tres años gratis en su casa, ¿verdad? —se burló Niki, con los ojos llenos de desprecio. —No he mencionado el dinero. Pero tú, Niki, siempre hablas de dinero. ¿Cuánto necesitas el dinero? —Natalie parpadeó y miró el vestido de Niki con ojos melindrosos. —Un vestido de temporada baja de CHANEL que salió hace un año. Pero, obviamente, Niki no se dio cuenta de la mirada

