Linda miró el anillo de diamantes en la mano de Natalie. El cristal transparente tenía un tenue color escarlata, que hacía que la gente no pudiera apartar los ojos de él. Tim abrió mucho los ojos. —¿Este anillo de diamantes? —dijo Natalie, saludando a su jefe. ¿Quizás? Nunca había visto un anillo de diamantes que valiera cientos de millones. Sólo sabía que era muy hermosa. Tim asintió sin comprender. Aunque Linda había visto muchas joyas preciosas, no pudo evitar suspirar por el encanto de este anillo de diamantes. Pero por muy bonito que fuera, no era de la familia Graham. Linda se volvió para mirar a Tim. —Señor, ¿se equivoca? —La familia Graham nunca ha tenido este anillo de diamantes. —La voz de Linda era tranquila. —¿Qué? Al oír esto, los ojos de Niki brillaron de sorpres

