NARRADOR. DÍAS DESPUÉS. El viaje a Rusia resultó ser más complicado de lo que pensó. Elías llevaba ocho días fuera y la tensión en su cara se hacía evidente. El nuevo líder ruso era un joven impulsivo que no comprendía cómo funcionaban las cosas. Elías necesitaba dejar claro que nadie podía robar a los Montero sin consecuencias. A pesar del intenso frío, su deseo de volver ardía en su interior. Extrañaba a Carolina como nunca había echado de menos a nadie en su vida. Por su parte, Carolina intentaba mantenerse tranquila. Continuaba con la rutina que él había establecido antes de su partida: trabajar en el hotel y volver a la mansión sin hacer paradas. Sin embargo, ese viernes por la tarde, algo se desvió de lo habitual. Salió del hotel con paso decidido, el cielo gris en Madrid presa

