¡Claro!, él no estaba para nada de acuerdo, pero una vez que estuvo en su casa solo en su habitación, dándole vueltas a aquello que le había dicho aquella mujer que podría ser su madre. ¡Vaya compañera que tenía!, ¿por qué no se habría quedado tranquilita en su casa, haciendo una vida más acorde con su edad en vez de ir a incordiar en unas clases? ¡Vaya curso que le esperaba!, no es que tuviera nada contra aquella desconocida, pero no estaba dispuesto a que nadie le hiciera sombra, y menos una “vieja”, que se quedara con sus amiguitas en un banco del parque tomando el sol que era lo que le correspondía por su edad. Estaba dando vueltas por su habitación cuando escuchó que su madre le llamaba para la cena, eso le enfureció aún más. Sí, eso acabaría haciendo aquella mujer en clase, manda

