Estaba de noche muy sólido solo se podía ver la luz que refleja la luna, la pequeña omega a ya estaba acostumbrada a dar por esos rumbos aunque venia un poco pensativa por lo sucedido, Victoria iba caminado hacia la mansión pensaba en como esque se atrevió a dejar así a Leo, esperaba no terner problemas por eso pero el se lo busco, a la rubia no le gusta que le den órdenes, en unos segundos un carro se puso aldo de ella pensó que era Jay... —Vamos Victoria, yo te llevo... —la rubia volteó a ver quien era. —¿Leo..que haces? yo puedo caminar, ya casi llego —Victoria acelero más el paso, Leó acelera un poco más. —Victoria, vamos es peligroso que estés afuera, y más si eres mi socia. —¿Ahora si soy tú socia? —Victoria frunció el ceño. —Si, vamos sube.. Leo tenía razón Victoria corria pe

