-”¿Donde estoy?
¿Qué hago aquí?
Todo me da vueltas.
¿Qué día es hoy?”
Habla Ruby,
Bella de ojos
Apenas horas antes
Tan azules y claros
Como el mar,
Lo pueda llegar a ser
Mientras mira
Todo cuanto
Hay en torno a ella.
Una habitación luminosa
Con grandes ventanales
Que dejan ver si es que sea de día
O si es que de noche
Pueda ser.
Un espejo de mural
Hay también,
Que muestra todo
Cuanto Ruby no ve.
-”Voy al baño.”
Piensa y opina
que es la mejor opción.
-”Me encuentro sola, al parecer.
¿Y el angel?¿Que ha sido de el?”
Reflexiona y se pregunta
Sin encontrar
Quien le pueda responder
-”Un espejo...¡Me veo pálida!.
¿Dos marcas en mi cuello?”
Cae en cuenta del espejo
Y las marcas del ayer.
Aunque apenas
Y pueda creer
Esas marcas
Que ahora tiene
Sin poder imaginar
Apenas en su memoria,
Que significan
Y de donde
Puedan nacer.
-”Esto no puede ser…”
Se dice a sí misma.
-”¿Que me está pasando?”
Quiere saber
Llena de desesperación
-”¡Ah! ¡Un mensaje en el espejo!…”
Cae en cuenta del mensaje
Y lee
Con voz inquieta
Pero en alta voz
-“Bienvenida a mi mundo,
mi condenada eterna.
Te prometí que nadie
nos podría separar,
mi amor, mi linda vampiresa.
No tardo en regresar”