Muchas veces llegó a renegar de mis costumbres, por la simple razón de que tiene cosas que me parecen injustamente inhumanas, y la peor de ellas es que desvaloricen a la mujer, para ellos nosotras no somos nada, ser musulmana es un castigo, aquí las mujeres no tiene valor alguno, solo somos como camellos para ellos, solo nacimos para aprender a cuidar del hogar y casarnos por obligación, atender al marido y cuidar a los niños, esa es la tarea para una mujer musulmana, siempre estuve en contra de la religión, al fin en cuenta, de que muchas cosas han cambiado. Pero aún sigue en pie las reglas islámicas y el apunte asía las mujeres, el machismo y el sacrilegio para ellos que no cumples las reglas. -Que tal te entendió, el paseo-pregunta Amir, lo miro, le sonrió leve, simplemente me encojo

