Escucho unos gritos en la planta baja de la mansión, y me sorprende al oír esa voz tan conocida, me levanto con mi hijo en brazos, y salgo de la recamara y camino hacia las escaleras, las bajo y me dirijo a la puerta de entrada de la casa cuando lo veo. Zair, “que hace aquí” me acerco a ellos, Zair y Lain lo tienen agarrado por los brazos Amir está allí parado con su entrecejo bien fruncido, está enojado. -Rhania... Dice Zair al verme, me acerco a él- suéltenlo- le ordeno pero no lo hace- Amir manda a que lo suelten- demando. -Me quieres explicar por un demonio porque Zair te busca- me pregunta Amir, no lo miro, mis ojos solo están fijos en los de Zair, hasta que decido mirarlo. Dije que no lo aria pero lo miro, mi rabia se hace presente- deja el maldito alboroto que estoy amamantando

