Evan al principio no reaccionó, pero después de unos segundos sus labios comenzaron a moverse intensificando el beso, se sentía tan bien, necesitaba sentirlo más cerca de mí. Él me tomó por la cintura y me senté a horcajadas sobre su tronco mientras mis manos estaban en sus mejillas acariciándolas, el beso era tierno y al mismo tiempo ardiente. ¿Tierno? Comencé a moverme lentamente sobre Evan, él se detuvo un segundo pero luego me siguió besando, estoy segura de que eso no se lo esperaba. -¿Quieres que pare? - pregunté entre besos agitada - -No - dijo Evan y me tomó por el cuello para que no pudiera separarme - Podía notar la erección de él debajo de mi, sentía como mi estomago se encontraba en una lucha ahora mismo, el calor de mis mejillas ardía con fuerza y sentía mi corazón tan al

