Había pasado una semana desde lo sucedido y aunque Evan y mis padres no me habían dejado ni un minuto sola, seguía con un gran miedo, y sobre todo de salir. Las primeras noches tuve horribles pesadillas que no podía sacar de mi cabeza, en donde ese hombre me perseguía y no podía escapar de él, despertaba sudando y sobresaltada pero al ver a Evan junto a mí volvía a tranquilizarme, y estar junto a él me hacía sentir protegida. Es por eso que desde ese día le había pedido que por favor no me dejara sola, que lo necesitaba junto a mí. Sé que no es algo bueno depender de alguien, y que nunca antes había sentido esa necesidad, pero aún no me siento lista para dormir sola. Esa mañana después de desayunar con Evan él tuvo que volver a su casa para pasar algo de tiempo con su madre, él le había

