58: No todos los muertos se quedan en su tumba

1781 Words

Los de la funeraria me dieron las cenizas de Aarón; me aferré a ellas. Había perdido en un mes a dos personas que amaba. Miré la urna y la acaricié con afecto. —Charlotte —la señora Margot se acercó a mí —te pido que te lleves las cenizas de mi hijo, es lo que él hubiera querido. —Se lo agradezco, señora Margot —abracé las cenizas de Aarón —pero será solo por un tiempo, luego voy a volver a dejarle la urna de su hijo. Al final, es lo único que le va a quedar de él. —Está bien, si te deseas ir, puedes hacerlo. Te está esperando un avión privado, saldrás por la puerta trasera para evitar a la prensa, no quiero que te mortifiquen en estos momentos tan difíciles —ella me abrazó —. Mi hijo hizo bien al escogerte como su esposa, aunque solo duraran unas cuantas horas como marido y mujer. —E

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD