Bueno, supongo que el momento de enfrentar a Romina había llegado. Pero necesitaba proteger a Mariana de alguna manera, no podía correr con el riesgo de que esa mujer terminara por lastimar a mi futura esposa. —Sebastián —llamé a mi amigo—. Necesito que me contactes con una agencia de seguridad. Romina viene este fin de semana y no voy a permitir que le haga daño a Mariana cuando se dé cuenta de que me casaré con la última mencionada y no con ella. “Tranquilo, hermano. Tengo una buena agencia que va a proteger a todos. Debes de tomar cartas en el asunto, si Romina cruza la raya, con alguien que hizo todo lo que ella hizo, es mejor pecar de precavido y exagerar a más no poder.” —Tienes razón, pasa el contacto de una vez. También quiero alguien que se encargue de arreglar tu casa y la de

