Perspectiva de Mariana. Le dieron de alta a Charlotte, nosotros salimos del hospital y nadie se percató debido a un alboroto que había. No quise prestar atención, solo esperaba que todo estuviera bien y esa persona por la que luchaban, pudiera vivir y, si no era el caso, al menos pudiera descansar en paz. —Creo que lo mejor es que vengan con nosotros a la casa —Charlotte mencionó mientras era movilizada en silla de ruedas —. Ya casi los preparativos de la boda se encuentran listos y debemos contar con su visto bueno. —Está bien, ¿Nos permiten irnos a quedar por algunos días a su casa? —Adrián preguntó y miró al matrimonio —porque Charlotte va a necesitar ayuda. —Claro, solo pasen por su apartamento recogiendo lo necesario —Sebastián apoyó la moción —. Saben que son bienvenidos siempre.

