La confesión de Stephen sorprendió a sus padres, ellos dejaron a un lado sus maletas y vieron a su hijo como si lo que dijera fuera el disparate más grande del mundo. —Quiero que te expliques, jovencito —la madre de Stephen se acercó a su hijo —anda, dime de qué familia es esa muchacha. —No lo sé, la he conocido en los carnavales y ahora se encuentra en un sitio que desconozco por completo. Pero pediré la ayuda del abuelo para poder encontrarla, porque sé bien que ustedes se van a oponer totalmente. —¿Por qué nos vamos a oponer? —el padre de Stephen tomó la palabra —sabes bien que la única manera en que nos opongamos es que ella no sea de una buena familia, una vez que la encontremos es que daremos nuestro veredicto acerca del asunto. —Es muy probable que venga de una familia humilde —

