48: Miradas que dan miedo

2592 Words

Al final, decidí que no podía dejar que Nicolás se marchara en ese estado. Él me había cuidado cuando yo estaba borracha —con paciencia, ternura y dignidad—, y ahora era mi turno de retribuir ese gesto. —Natalia, por favor, encárgate de Gabrielle —le pedí con tono firme pero suave. Luego miré a Charlotte—. Tú llevas a Leonard. No lo sueltes. Ni por un segundo. Gabrielle, por suerte, se dejó guiar sin resistencia, murmurando frases filosóficas sobre el sentido de la familia. Pero Leonard… Leonard era otro caso. En cuanto lo vi acomodarse el cabello detrás de la oreja como si fuera una diva en plena pasarela, supe que algo se avecinaba. Algo complicado. —Hola, guapa —dijo tambaleándose un poco mientras se dirigía a Charlotte—. ¿Por qué no tenía yo el placer de conocerte antes? Soy Leo. R

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD