No sabía por dónde comenzar a conquistar a Charlotte, pero sí estaba decidido a hacerlo. Ella era la mujer que quería en mi vida y no iba a perderla nuevamente. —Bueno, tengo que ir a dejar esto —miré la medicina —no vaya a ser que tenga una reacción alérgica. Salí de mi apartamento y toqué el timbre, la persona que abrió para mi decepción fue Sofía. Ella sonrió un tanto incómoda y no la culpaba. —Solo he venido a dejar esto —le extendí la bolsa a Sofía —son unas medicinas que Charlotte puede necesitar. De la nada, una mano que no era la de Sofía me arrebató la bolsa. Se trataba de Aarón que revisó sin ninguna discreción. —La dosis de medicina de Charlotte ha cambiado, esto no le sirve en absoluto. Así que mejor llévate esto, ella me tiene a mí y es mi deber preocuparme por todo lo qu

