Pronto aquella habitación que se encontraba con un silencio pesado, estuvo llena de voces, festejando por el hecho de que Charlotte despertó. —¿Cómo fue que supiste qué hacer? —Sebastián me miró con cierta curiosidad, giró la silla en la que estaba sentado y se quedó atento a mi respuesta. —Es sencillo, el amor de una madre es más fuerte que cualquier otra cosa. Sabía bien que el amor que Charlotte sentía hacia sus hijos era lo suficientemente grande para traerla de vuelta, pero cometí un error, porque tú también eres importante para ella y sus amistades de igual manera. Fue por eso que todos comenzamos a poner nuestro granito de arena y aquí tenemos los resultados. —Mariana tiene toda la razón, el amor por mis hijos, por mi esposo y por mis amigos, que son mi familia, fue lo que me hiz

