Nosotros terminamos de bailar, los presentes aplaudieron y luego de eso se sumaron al baile. Tenía sentimientos encontrados, justo en este momento me encontraba desmotivada por un motivo que desconocía, era como si la nostalgia invadiera mi corazón y tenía ganas de llorar. —Hola —Isabel se sentó a mi lado y tomó mi mano —. Muchas felicidades por tu matrimonio, pero siendo sincera, te noto demasiado triste, ¿Qué sucede? —Tengo ganas de llorar, simplemente estoy desmotivada por completo y se supone que debo sentirme feliz. —Bienvenida a las hormonas del embarazo —Isabel sonrió y me miró de reojo —. Es algo que suele suceder cuando te encuentras esperando. Vas de la alegría a la tristeza, del dolor a la euforia, son muchas emociones que muchas veces sientes que no puedes controlar. —Sien

