La voz de Sebastián fue lo último que escuché antes de irme a los brazos de Morfeo. Al día siguiente que me desperté, miré con decepción que mi celular tenía la pantalla negra, al encenderlo vi un mensaje de Sebas. “Hasta cuando duermes eres adorable, en cuanto leas este mensaje me respondes. Estaré en una reunión con los clientes, pero te juro que en cuanto pueda responder lo voy a hacer, te amo.” Sonreí al leer esto, rápidamente escribí dando los buenos días. Estaba bostezando cuando escuché el ruido en mi celular cuando alguien responde. “Buenos días, cariño.” Sebastián mandó un mensaje con un corazón rojo. “Ya casi empiezo la reunión, necesito saber cuándo te vas a Inglaterra para hablar con tu jefe. Así que pediré que tengan mi avión privado a la disposición y no tengan que ir en a

