Doña Leonor, dio la orden de que fueran a buscar a su esposo al palacio de gobierno y también envió un empleado a la casona de Castilla para que buscaran a Maximiliano, quien tuvo que hacer un gran esfuerzo, para no salir volando de allí y caminar lentamente para fingir su convalecencia; Miriam había dejado de temblar y le había cedido la fiebre por un momento gracias a los fomentos de agua fría, pero nosotros sabíamos que eso no era suficiente, fue demasiado tiempo el que se dejó la herida sin un adecuado tratamiento y fue mucho tiempo el que la bruja se estuvo alimentando de ella; debía ser una bruja muy astuta, ya que lo había hecho en pocas cantidades a la vez, para no dejar que su cuerpo se deteriorara rápido, sólo se veía un poco pálida por lo que era de suponerse, que, o no se alime

