Miriam Corrí hacia la ventana y pude ver a la enorme lechuza volando hacia la plaza, cerré la ventana y fui a buscar a Lola por toda la casa, pero no estaba por ningún lado, ¿Dónde se habrá metido? ¿Acaso saldría sola durante la noche para ir a buscar a Maximiliano?, me preguntaba si sería capaz de hacerlo, y supuse que sí, ella era tan diferente de todas las mujeres que conocía, que la creía capaz de todo; decidí no decirle nada a mi madre sobre la desaparición de Lola, para que no se escandalizara, en esta sociedad una mujer decente no sale a la calle sola y mucho menos de noche. Me senté sobre su cama a tomarme la taza de té que había preparado para mí, estaba muy nerviosa sin noticias de mi amado, necesitaba que alguien me abrazara y me dijera que él iba a estar bien, me apenaba no p

