El juego de los nombres

2029 Words

Era la quinta vez que se reproducía la canción cuando se dio cuenta de que Abi dormía, así que decidió bajar el volumen. Jamás admitiría frente a Pía que aquella melodía infantil, a veces tocaba fibras que la hacían llorar, pero le encantaba. Solía pensar en qué se sentiría experimentar también lo que su letra decía, en esa plenitud que haría estallar su pecho de gratitud ante una vida sin huidas y escapes, teniendo a su hija en una cama confortable, en un hogar cálido del que no tuvieran que dejar atrás nunca más. —¿Estás segura? Se atrevió a hablar al fin, porque Pía estaba nerviosa, podía notarlo en sus dedos que no dejaban de tamborilear sobre el volante y las innumerables veces que se recogió el cabello, para al final soltarlo de nuevo. —¡Claro, mujer! Mi vida es un infierno allí y

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD