_ ¡Este no puede ser mí esposo! ¿Que quieres, por qué hacerme ésto? ¡Acaso es una broma, esto es algo imposible! - dije a gritos levantándome de la silla.
“ Esto es algo simplemente imposible, Stiven jamás me traicionaría. Él me ha sido fiel durante nuestros cinco años de relación. ¿ Por qué me engañaría ahora? ¿ Por qué justo hoy, el día de nuestra boda? No puedo creer lo que veo en estas fotos, quizás es un montaje.”
_ Dime, que ganaría yo engañándote con esto. Si no crees lo que ves puedo mostrarte donde está Stiven justo ahora - se levanta de su asiento también.
“Él tiene razón, ¿ qué ganaría al mostrarme fotos falsas? Pero por otro lado, Stiven nunca lo había hecho antes, como lo haría justo hoy.”
_ Quiero que me lleves allí, quiero verlo con mis propios ojos - dije caminando hacia la salida.
Las personas no paraban de observarme, probablemente por hacer una escena. Alasdayl me siguió hasta la salida y nos fuimos, cruzamos casi media ciudad hasta llegar. El hotel está al borde de un acantilado, en una montaña. Yo solo pensaba en la posiblidad de que todo fuera cierto y realmente me dolía. Después de una media hora de viaje llegamos al hotel Moonlight. Es muy hermoso; tiene forma circular como una Luna llena y también es el más lujoso de la ciudad. Tiene la reputación de ser el más usado por los hombres para traer a sus amantes. El piso es de mármol blanco, con grandes ventanales de vidrio con vistas al mar. Está construido al borde de un acantilado que lo hace famoso entre los turistas.
Fuimos directo a la habitación donde supuestamente estaba Stiven, en la segunda planta del hotel. Cada que me acercaba más al cuarto el dolor, la inquietud y ansiedad aumentaban.
_ Dime, estás segura de querer verlo con otra mujer - me sujeta del brazo deteniéndonos en frente de la puerta.
_ No lo puedo creer si no lo veo, y es mejor, así no volveré a verlo ni pensaré que quizás fue una mentira. Es mejor si lo veo con mis propios ojos, de esa forma no habrá vuelta atrás o escusas válidas para buscar mi perdón - dije conteniendo mis lágrimas.
Toqué la puerta de la habitación y escuché la voz una mujer.
_ ¿ Quién será a estas horas, será el servicio a la habitación? - comenta vagamente la chica.
Al abrirse la puerta salió una mujer muy guapa en una bata de dormir sexy, parecía de seda justo como una que había comprado para mí luna de miel. No había duda, su cara era justo como la de aquella mujer en las fotos.
_ Vengo a buscar a mi esposo, alguien me dijo que se encuentra aquí. Apártate, quiero verlo yo misma - entré hacia un lado empujándola.
Entré furiosa, ansiosa y con muchas otras emociones que no podía contener por más tiempo. Dentro había ropa tirada en el suelo, la cama estaba deshecha y en ella había un hombre acostado, solo en calzoncillos muy parecido a mi esposo. En la mesita de noche había dos copas y una botella de vino Barbaresco; ya estaba media. Me acerqué temerosa de que aquel hombre fuese mi esposo, al ver su rostro de cerca mordí mis labios con fuerza para no llorar.
“ Él es Stiven, no hay dudas; es ese el hombre junto al que he pasado los últimos cinco años de mi vida. A él le dediqué y entregué mi tiempo pero al parecer eso no importa. Está acostado en la cama de un hotel durmiendo tranquilo luego de tener sexo con otra justo en la noche de su boda. Es ese el chico que creí perfecto, el que hace unas horas prometió serme fiel de por vida. Todos los hombres son iguales. Me dejé engañar por su forma de ser cuando estaba conmigo; terminé enamorándome de un hombre sin moral.”
_ Gracias por cuidar de él hoy, dile cuando despierte que ya no es más un hombre casado. Dile que su esposa lo ha dado por muerto y ahora es soltera, a, y ya que los muertos no están en este mundo espero no volver a verlo - comenté con sarcasmo conteniendo mis lágrimas.
“ Espero jamás volver a verlo en lo que me queda de vida. No creo poder soportar nuevamente el dolor que me causa el solo hecho de verlo. No quiero recordar lo que acabo de ver hoy.”
Salí a prisa de allí y pedí un taxi, estaba tan decepcionada y enojada que me abrumaba el dolor. No podía ni siquiera generar un pensamiento. De pronto salió un Ferrari azul marino a toda velocidad cuando fui a cruzar la calle.
_ ¡¡Angel cuidado!! - gritó Alasdayl jalándome del brazo - Oye, ¿que crees que haces? Aún no es el fin, ¿pretendes morir por algo tan insignificante como ésto? - reclama mientras me miraba a los ojos.
“ ¿ Acaso el se preocupa por mi? No creo que le importe, apenas me conoce . Sus ojos se muestran preocupados, parece que creyó que me suicidaría. Pero ya no se puede confiar en nadie y menos en un mujeriego como él.”
_ ¿Dime, los hombres de tu clase en serio se preocupan por las mujeres o somos solo un juego para ustedes?, solo me mostraste esas fotos para aprovecharte de mi ¿no es cierto? Todos son iguales!!... - exclamé rompiendo en llanto ya no podía aguantar más la irá, el enojo y el dolor que tenía dentro.
Liberé mis emociones, todo lo que sentía en ese instante; era algo tan pesado que ya no podía soportar. El se acercó a mí y secó mis lágrimas con delicadeza, mientras me observaba fijamente.
_ Es cierto lo que dices soy un mujeriego, pero no juego con las chicas. Ellas se acercan a mi conociendo como soy, así que no las engaño. Y no pretendo aprovecharme de ti, pero no quiero decir que no pueda intentarlo. Después de todo sería tú culpa si me dejas. Debes aceptar lo que pasó y olvidarlo, sigue adelante es mejor así - intenta consolarme.
_ Quiero que te alejes de mi. ¡¡Suéltame!!, no necesito tus consejos yo no soy idiota. Al menos no tanto como para confiar en ti - dije empujándolo muy enojada.
_ No quiero que confíes en mí o en los otros, la verdad no deberías confiar en nadie. Todos los hombres somos infieles, ¿o qué pensabas? Es nuestra naturaleza, así somos. Aunque no todos somos iguales, será mejor que entiendas eso. Además no fui yo quien te traicionó sino mi hermano, él que fue tu chico ideal por varios años - me reclama insatisfecho, tenía la mandíbula tensa y sus penetrantes ojos negros parecían más oscuros.
Me quedé callada por un momento mientras él me observaba.
“ Es cierto, él no es el culpable de mi tristeza sino Stiven. Pero que hago?, ahora mismo no tengo ni siquiera que hacer solo quiero alejarme y pensar. Lo único que puedo hacer es llorar sin consuelo.”