Charlotte - ¡Eso huele increíble! – exclamo al entrar a la cocina. Mamá está sacando su cena especial del horno. Me dedica una sonrisa al tiempo en que llaman a la puerta. Le hago una seña a mamá y me encamino hasta la entrada, del otro lado del umbral están Evan y su madre, él sostiene un par de bolsas de compras y su madre un pie de limón en sus manos. - ¡Llegaste! – le doy un fuerte abrazo a mi mejor amigo. - ¿Creíste que no iba a venir? - No sonabas muy convencido por teléfono – hago una mueca y él suelta una sonora carcajada. Ambos entran, Evan deja las bolsas bajo el árbol y su madre corre hasta la cocina, con mamá. - Quería sorprenderte – comenta Evan. Le doy un pequeño empujón y nos dejamos caer en el so

