CAPÍTULO VEINTIUNO Cassie sintió náuseas por la tensión mientras entraba en la ordenada habitación principal. Se sentía tan enojada tan violada y me enojada por las mentiras que le habían dicho, que estaba tentada a volcar los documentos y destruirlos. Se advirtió que eso solo causaría repercusiones. Debía controlarse y ser metódica. Abrió el primer cajón y comprobó, con alivio, que no estaba cerrado con llave. Todo estaba en su lugar. Documentos de impuestos, los planos de la casa y los papeles del negocio de Ryan. Partidas de nacimiento. Partidas de matrimonio. Cassie se detuvo cuando vio esa carpeta y se volvió a llenar de rabia. Leyendo el documento, vio que Trish y Ryan habían estado casados durante diez años, pero aparecían los nombres de ambos padres en las partidas de nacimien

