Isabella Ha pasado una semana desde la muerte de mi papa y aun me siento como en el momento de decirle adiós definitivamente, solo Andrew ha podido sacarme una que otra sonrisa, se que debo seguir adelante es la ley de la vida que los hijos entierren a sus padres aunque nadie te enseña a como sobrellevar el dolor de la pérdida, ahora mi mamá y mi papá cuidan de mi hijo y de mi desde el cielo. — Hermosa iré a ver a la chica que salió lastimada por mi necedad, el señor Williams me llevará. — informa Fernando sentándose en la silla junto a la mía. — Me gustaría acompañarte. — pido tomando su mano, se que aún se siente culpable por lo que sucedió además de que cada día los síntomas de su enfermedad se acentúan con más fuerza en él. — No es necesario cariño, pero si quieres venir no te diré

