Regreso a mi lugar con Renata agarrada de mi brazo y observo a Max sentado solo, cosa que me sorprende. Él nos mira y yo me quedo como estúpido observándolo. —¿No nos vas a presentar? — pregunta Renata sacándome de mi ensoñación. —Claro, Max ella es Renata, Renata él es mi mejor amigo, Máximo. —Solo Max — dice mi amigo y extiende su mano para saludarla — ¿así que tú eres la que envió a mi amigo al psicólogo? — Renata me mira y yo solo me encojo de hombros. —Si supieras lo que me propuso, también lo harías — comenta ella sonriendo. —Oh, si, me lo dijo y no, no se me ocurrió enviarlo al psicólogo. ¿será que yo también debo ir? — ambos ríen y no me sorprende la facilidad con la que ambos congeniaron, no la conozco mucho a ella, pero él es mi amigo y se que a todo el mundo le cae bien. —

