La diferencia de las promesas y los recuerdos, más allá del concepto que cada uno posee en el diccionario, es que las promesas son un voto que una persona realiza asegurando podrá cumplir más allá de todas las adversidades que podrían dificultar lo ofrecido, ocasionando que la mayoría de lo prometido terminen roto sobre la fragilidad de la ingenuidad humana. Y los recuerdos, aquellos que no siempre serán tomados como preciosas joyas de sabiduría, son memorias que fueron creadas para fragmentar pieza por pieza a las personas que rompieron sin querer, o queriendo, sus preciados votos de ingenuidad. Esa es la mayor diferencia entre aquellas dos palabras que podrían no tener nada en común según lo que se cree, pero que al mismo tiempo se entrelazan armoniosamente para conseguir enseñar. No p

