3:15 AM Su trasero es tomado apenas entran a una de las habitaciones de ese regular hotel que fue el primero que pudieron ubicar en medio de su nada estable conciencia. JunGeon besa con desesperación esos labios perfectamente gruesos mientras obliga a enrollar sus piernas alrededor de su cadera y así poder cerrar torpemente la puerta, para finalmente detenerlo con dureza contra la madera vieja de la misma. Hace calor, es un calor sofocante que deja sin oxígeno sus pulmones y con la desagradable sensación de estar muriendo, incluso sintiendo eso, no puede detenerse. Es demasiado adictiva la forma en que esos labios son puestos sobre los suyos con verdaderas ganas, con verdadero deseo, como esas manos pequeñas tiran de su cabello cada vez que esos glúteos se restriegan sin retraimiento d

