Jamás imaginé tener un accidente que me dejase en coma, mucho menos que al despertar, estuviese casado con una jovencita que cree que por darme sonrisas inocentes y acariciarme la pierna, va a conseguir algo de mí. No la conozco, no sé cómo es, mucho menos qué intenciones tenga conmigo. Y aunque no he encontrado algo que la enlace directamente con mi accidente, me parece demasiado sospechoso que luego de este, yo despierte estando atado a ella. Yo no la quiero conmigo, si la estoy conservando aun en mi casa, es por la brutalidad cometida por mi abuela en convencerla en darle un heredero por esa maldita cláusula del testamento. Mi abuelo me conoce, sabe que soy un hombre mujeriego. Sabe que me gusta follar, tener sexo casual, no comprometerme ni mucho menos ser un hombre de familia. Lo m

