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4346 Words
En el comedor... María; desayunen niños, que se les hace tarde para ir a la escuela Héctor; si mamá. Luis; gracias señora está muy rico María; bueno terminan de comer y se van a lavar para que se vallan a la escuela Terminando de comer Luis y Héctor corrieron a lavar, mientras María recogía la bajilla de la mesa Héctor; nos vemos al rato mamá Luis; nos vemos luego señora María María; si niños con cuidado no se vallan a ir para otro lado Luis; no señora Héctor; no te preocupes mamá Camino a la escuela Héctor; hay Luis lo que vi anoche fue espantoso no quisiera volver a vivirlo Luis; si pero solo me pregunto ¿Qué pasaba contigo? cuando yo me perdía en las pesadillas Héctor; solo era eso nuestra mente. Porque nuestros cuerpos nunca se movieron de lugar Luis; si, ¿pero cómo sigues de tu pierna? Héctor; pues ya vez ahorita con mi mamá me costó disimilar pero ya un poco mejor, pero creo que fingiré un accidente en la escuela Luis; hay Héctor bueno tendremos que ver la forma de que esta cosa no nos encuentre Héctor; no te preocupes Luis, no nos pasara nada si fuera así ya nos hubiera pasado no crees Luis; de echo sí, pero en fin y dime cuando te perdías a que pesadilla te llevaba Héctor siempre era la misma o diferente Héctor; pues solo puedo recordar una de ellas de las demás la verdad no recuerdo nada. Luis; y en las que nos perdimos juntos Héctor; no recuerdo a verme perdido contigo Luis Luis; pero si nos perdimos juntos en más de una ocasión Héctor Héctor; no lo creo, solo puedo recordar como un hombre violar a una mujer mientras la apuñalaba, y yo observaba Luis; yo vi algo casi parecido, solo que era mi papá golpeando a mi mamá mientras la viola frente a mí, estaba paralizado no podía ni correr a pedir ayuda Héctor; el hombre que yo vi estaba desfigurado de la cara como si lo hubieran cortado y golpeado. Luis; ese señor era mi padre Héctor Héctor; eso no puede ser cierto Luis, además conozco a tu y no creo que fuera ella. Luis; pude ver a mi mamá desnuda y estaba completamente bañada en sangre Luis comenzó a llorar... Héctor; tranquilo Luis solo fue una pesadilla nada de lo que paso ahí fue cierto el sótano solo nos hizo ver cosas que nos provocaran miedo Héctor abrazaba a Luis mientras trataba de tranquilizarlo … Luis; pero yo lo sentí tan real como si de verdad estuviera mi mamá ahí y mi papá también Héctor; tranquilo Luis solo fue un mal sueño que se te ha de ver provocado con el trance que pasaste Luis; ¿Qué?... ¿Cómo?... ¿es enserio lo que me estás diciendo Héctor?... ¿además que es eso de transe? Héctor; si Luis, que estabas en un pequeño transe que se agradeció en una tormenta de pesadillas y lo mismo me paso a mi Luis Luis; tú no eres Héctor “verdad” Héctor; Luis como puedes decir eso, si solo nos tenemos el uno al otro para confiar y yo confió en que tú eres Luis. Luis; si, bueno tienes razón pero mejor dome de donde sacaste tu palabra de trance, el Héctor que yo conozco no habla así. Héctor; mira Luis hay cosas de las cuales no me gusta hablar, pero está bien te lo contare. Luis; pues te escucho Héctor a ver dime… Héctor; está bien. Hace como dos meses mi tío encontró una supuesta iglesia encantada y por lo que vio el doctor dijo que mi tío avía entrado en un trance, yo le pregunte al doctor que significaba trance y me dijo que las experiencias conocidas como «caer en trance» o «entrar en trance», se refieren a un mecanismo psicológico en el que la persona se abandona a ciertas condiciones externas o internas y experimenta un estado de conciencia alterado. Y se refleja en alucinaciones Luis; me sorprende que sepas todo eso Héctor, y discúlpame lo de tu tío no lo sabía. Pero lo que yo vi no puede ser una simple alucinación o una pesadilla es real. Y aun así eso no me asegura de que tú seas Héctor o que yo sea yo Héctor; bueno tienes razón pero también sé que tú y yo tenemos un secreto junto desde primer año así que ese será nuestro recuerdo clave para poder saber quién es quién ¿te parece?... Luis; si recuerdo muy bien ese día que en verdad prefiero mejor olvidarlo fue muy vergonzoso Héctor; está bien entonces ese será el recuerdo que nos una a los dos Luis; bueno eso es algo que solo tú y yo sabemos pero como vamos a saber que no estamos en una pesadilla Héctor; bien fácil Luis cuando sientas que estas en otra realidad lo que vas hacer es preguntarle lo del primer año y así nos identificaremos Luis; ¿y su el falso nos sigue la corriente? Héctor; de echo pensé que preguntarías eso así que lo primero que debes hacer es preguntar pero también escuchar si lo decimos al mismo tiempo somos nosotros si no es que el que dijo algo mal o lo dijo retardado es el falso ¿estás de acuerdo Luis?... Luis; si, pero mejor hagámoslo ahora para estar seguro. Héctor; “está bien Luis”. Hagámoslo ahora pero contemos al mismo tiempo. Luis; ¡pues empecemos!... ¡¡UNO!!... ¡¡DOS!!... ¡¡TRES!!... Y los dos gritaron al mismo tiempo Luis; ¡¡el día de lo del retrete!!... Héctor; ¡¡lo del retrete!!... Luis; bueno por lo menos ya sabemos que si somos nosotros Héctor; y así nos reconoceremos siempre Luis, nunca lo olvides Luis; ahora la pregunta es ¿Cómo sabremos que estamos en un sueño? Héctor; eso si nos toca por nuestra propia intuición Luis; bueno en fin. No todo puede ser perfecto, mejor ya entremos a la escuela Los dos entraron a la escuela y pasaron al salón de clases Ya en el salón de clases Nancy; buenos días niños Niños; buenos días maestra Nancy Nancy; saque el libro de historia página ochenta y cinco y vamos a empezar a… Mientras aquella maestra hablaba a Luis le estaba dando mucho sueño y se sentía cansado Luis; Héctor tengo mucho sueño Héctor; yo igual Luis Luis; hay que aguantar no podemos quedarnos dormidos Héctor; bueno hay que pedir permiso para ir al… Mientras Héctor y Luis platicaban los dos se empezaron a quedar dormidos Nancy; ¡¡Luis y Héctor!! díganme de que se trató su muerte Luis; ¿Qué maestra?... Héctor; ¿Cómo dice maestra?... Nancy; ¿díganme como es que murieron niños?... Luis; ¿Cómo que de nuestra muerte?... ¡maestra!... Luis volteo enseguida a ver a Héctor, y al mismo tiempo los dos dijeron… ¡¡Lo del retrete!!... Y los dos salieron corriendo del salón de clases Luis; ¡¡hay que salir de aquí!!... Héctor; nos quedamos dormidos en el salón, creo que tenemos que regresar allá Luis; no creo que eso se posible Héctor Héctor; ¡¿Por qué lo dices?!... Luis; solo voltea a ver el salón de clases Héctor Héctor volteo atrás de él y aquel salón de clases estaba siendo quemado por un hombre de n***o y los dos pudieron escuchar a sus compañeros gritar y pedir auxilio sin cesar ¡¡Auxilio!!... ¡¡Auxilio!!... ¡¡Ayuda!!... ¡¡Ayuda!!... ¡¡Por favor sáquenos de aquí!!... ¡¡Duele mucho!!... ¡¡Nos estamos quemando!!... ¡¡Duele mucho!!... Luis y Héctor corrieron hacia el salón para poder salvar a sus compañeros. Aquel hombre también salió corriendo hacia ellos, aventándoles gasolina Luis y Héctor se dieron la vuelta y salieron corriendo en sentido contrario dejando cada vez más y más atrás el salón de clases Luis; Héctor hay que separarnos Héctor; ¿crees que sea lo correcto?... Ya sabemos que somos nosotros, si nos separamos solo va a seguir a uno de los dos y lo va a engañar ¿y si nos pasa algo?... Luis; tienes razón mejor hay que salir de la escuela Héctor; corramos hacia el patio de atrás para poder salir por la montaña de tabiques que esta allá, la verdad no creo que la puerta exista. Luis; tienes razón Héctor, corre vamos. Los dos corrieron al patio de atrás de los salones de los de tercer grado pero se dieron cuenta que no había montana de tabiques Luis; nos va hacer ir hacia la puerta Héctor; lo se Luis, mejor sigue corriendo hay que tratar de salir de aquí lo más pronto posible Luis; subamos por los arboles Héctor; y si los quemas Luis; tienes razón además esta no es la realidad estamos dormidos y pues los arboles de aquí no han de tener el retardador que tienen en la vida real Héctor; ¿y si, si lo tiene?... Luis; ¡¡la verdad no lo creo!!... Héctor; sígueme Luis Luis; adónde vamos Héctor solo sígueme Luis, yo sé a dónde vamos solo confía en mí, veras que saldremos de la escuela pronto Luis; está bien pero mejor dime a donde vamos Héctor; vamos hacia la conserjería Luis Luis; y que vamos hacer allá Héctor; la conserjería fue bendecida por el conserje desde que el llego aquí y es el único lugar donde creo que ese demonio no podrá entrar Luis; ¿pero esto es un sueño?... ¿crees que en realidad este bendecido aquí?... Héctor; lo sé solo es un sueño. Y la verdad solo espero que esto funcione Luis; espero lo mismo Héctor, así que corre Héctor; lo que no puedo creer es que estemos en el mismo sueño Luis; si eso no lo puedo entender, pero lo bueno es que estamos juntos para poder apoyarnos Héctor; de hecho en eso tienes razón Luis, así que ¡¡corre!!... De pronto Frente a ellos se apareció su maestra con una sonrisa macabra que la hacía ver tenebrosa. Nancy; no saldrán de aquí ninguno de los dos ¡¡ja, jajá!!... Luis; ¡¡no te detengas!!... ¡¡Héctor!!... ¡¡rodéala!!... Héctor; ¡¿pero hacia dónde?!... ¡¡Luis!!... Luis; ¡tú ala derecha y yo al izquierda! Héctor; está bien Luis, solo que si a uno de los dos nos llega a pasar algo el otro tiene que llegar a la conserjería Luis; está bien, pero hay que confundirla que sea cruzado Héctor; ¿entonces tendremos que cambiar de lugar?... Luis; ¡¡Sí!!... Los dos se dispusieron a correr rodeando a la maestra, mientras Luis corría a la izquierda, Héctor lo hacía en sentido contrario para confundir a Nancy que solo les gritaba una y otra vez. Nancy; ¡¡Deténganse!!... ¡¡serán míos!!... ¡¡Míos!!... ¡¡No los dejes escapar!!... Gritaba aquel hombre de n***o, mientras observaba como los dos la rodeaban, mientras ella se confundía tratando de atraparlos. Luis; ¡ya casi lo logramos!... Héctor; ¡lo se Luis y creo que si va a funcionar, por algo nos tratan de detener!... Luis; ¡lo se Héctor por eso tenemos que lograrlo los dos!... Héctor; ¡ya casi llegamos!... Luis; ¡si ya casi, corre más rápido Héctor!... Los dos lograron llegar a la puerta de la conserjería empujándola para poder entrar antes de que los lograran atrapar. Ya adentro. Luis puso una silla que encontró en la puerta, mientras que Héctor trataba de buscar algo más pesado. La conserjería era un cuarto sin ventanas ya que ahí solo se guardaban las herramientas del conserje y las del jardinero. Luis; creo que estamos a “salvo” Héctor; “creo lo mismo” Luis; hay que ver la forma de regresar al salón y despertar ¡Luis, Héctor despierten!... Luis; ¿escuchaste eso Héctor?... Héctor; si alguien está tratando de despertarnos, ay que buscar la forma de salir de aquí para llegar al salón y despertar donde estábamos en las clases Luis; no creo que eso sea posible Héctor, recuerda que quemaron el salón y está destruido de completo, sería mejor tratar de despertar desde aquí Héctor; está bien Luis tratemos de despertar desde aquí, solo espero que funcione, ¿y cómo le vamos hacer Luis?... Luis; aquí llegamos mientras dormíamos, yo creo que si nos quedamos dormidos ahorita lograremos despertar en la realidad Héctor; entonces acuéstate Luis vamos a dormir. Los dos se recostaron en el piso para poder descansar y quedarse dormidos antes de que la mujer y el hombre lograran entrar Minutos después… Nancy; ¡¡Luis, Héctor despierten!!... Luis; ¿pero qué paso?... ¿ya estamos en el salón?... ¿maestras Nancy está bien?... Nancy; ¿Cómo que si estoy bien?... ya despierta Luis. Luis medio dormido volteo a ver a Héctor y se dio cuenta que Héctor seguía dormido, de inmediato se dispuso a tratar de levantarlo, porque Luis sabía que Héctor se había quedado atrapado en el sueño Luis; ¡¡Héctor!!... ¡¡¡Despierta!!... Gritaba Luis mientras movía a Héctor para despertarlo Nancy; ¡¡Héctor!!... ¡¡Despierta ya!!... Luis; maestra ¡¿Por qué Héctor no despierta?!... Nancy; no sé, pero yo tarde algo en despertarlos a los dos. Ahora ayúdame a despertar a Héctor Luis Luis; ¿cree que si lo movemos despierte?... maestra Nancy; Pues ya lo moviste varias veces tu Luis, pero intentemos otro poco Luis y Nancy hicieron varios intentos moviendo a Héctor para poder despertarlo. Algunos de sus compañeros trataron de ayudar haciendo mucho ruido y gritando pero Héctor no despertaba En el sueño, Héctor no lograba que darse dormido por más que lo intentaba. Héctor; no puedo creer que Luis ya logro quedarse dormido y yo sigo aquí el ya a haber despertado en la realidad mientras yo sigo aquí encerrado en esta pesadilla. Héctor se volvió a recostar para ver si ahora si podría dormir o por lo menos lograr salir de esa pesadilla. Pero se dio cuenta de que no lograba estar tranquilo ya que los nervios de saber que aquellos dos monstruos lograran entrar no lo dejaban tranquilo Héctor; ahora que voy hacer no puedo estar sí debo de relajarme y lograr salir de aquí. Héctor inhalo y exhalo para ver si a si se podría relajar un poco, pero no lo lograba y trato de dormirse Héctor se levantó a correr tratando de provocarse un cansancio que lo hiciera dormir, pero los golpeteos a las paredes de la conserjería no se detenían y Héctor no dejaba de estar nervioso Héctor se cansó y se dejó caer al piso después de un largo rato en el piso se dejaron de escuchar los golpeteos y Héctor se tranquilizó un poco. Después de unos minutos su ritmo cardiaco fue disminuyendo y poco a poco se fue quedando dormido Luis; ¡¡Héctor!!... ¡¡Despierta!!... Héctor lograba escuchar a Luis gritar. Mientras empezaba abrir los ojos para darse cuenta que ya estaba despertando en el salón de clases. Héctor despertó pero sin decir nada solo volteo a verlos a todos como gritaban. Luis; Héctor ¿Cómo te sientes?... ¿estás bien?... lograste despertar Héctor; Luis ¿en verdad eres tú?... ¿no estoy en otro sueño?... solo espero y digas la verdad Luis. Luis; no te preocupes Héctor esta es la realidad llevamos varios minutos tratando de hacerte despertar, lo bueno es que estas bien amigo Héctor; ¿entonces logramos salir?... Luis; si Héctor. Nancy; a ver ustedes dos mañana necesito hablar con sus papás para saber que está pasando, y en especial con tu mamá Luis tú te has que dado dormido en más de una ocasión en las clases. Tu Héctor me sorprende que un alumno tan aplicado como tú a hora se quede dormido sin razón alguna y lo peor que no despiertes ¿Qué pasa con ustedes niños?... Héctor; lo siento maestra pero no sé qué me paso Nancy; no me importa Héctor, mañana quiero aquí a sus papás temprano Héctor; por favor maestra deme otra oportunidad le prometo que no volverá a pasar Nancy; está bien Héctor pero solo porque es tu primera vez y porque eres un alumno ejemplar, pero de ti Luis mañana se te negara la entrada si no vienes con tu mamá Luis; pero maestra mi mamá trabaja y no puede venir a la escuela Nancy; bueno eso hubieras pensado antes de quedarte dormido en clases Luis; es que yo no quería, pero el sueño me gano, la verdad maestra fue una noche muy cansada. Nancy; ¡¡has!!... bueno está bien, solo espero que no se vuelva a repetir a la otra que suceda esto los dos me traen a sus tutores ¡entendido! Luis; si maestra Héctor; por supuesto maestra, le aseguro que de mi parte no volverá a suceder Nancy; eso espero de los dos, las clases han terminado pueden retirarse a sus casas Los dos tomaron sus mochilas y se dispusieron a salir del salón Camino a la salida de la escuela Luis; ¿que nos abra pasado? Héctor; no se Luis pero de algo si estoy seguro esto es por a ver entrado al sótano Luis; si, aquel hombre del sótano nos está siguiendo ¿pero cómo salió del sótano?... Héctor; si, de eso ya me di cuenta Luis, ¿la mujer dónde está?... Luis; lo mismos me pregunto, ella nos protegió en varias ocasiones ¿Qué habrá pasado con ella?... Héctor; creo que de verdad la mato. Bueno lleguemos a nuestras casas y descansemos un rato, para después ir de nuevo al sótano y saber que hay ahí abajo. Luis; ese sótano esta maldito, así que sería mejor primero averiguar ¿por quién? y el ¿Por qué? Héctor; en la biblioteca tienen libros sobre la historia de la colonia que tal si buscamos un poco de información y así logramos saber que está pasando. Luis; estaría bien, pero algo si te advierto Héctor, yo no pienso volver al sótano Héctor; pero a si sabremos qué es lo que nos persigue en realidad Luis; si pero no deseo saberlo y mucho menos enfrentarme a el Héctor; entonces que solo vamos a vivir con eso detrás de nosotros para siempre. Luis; no se la verdad no sé pero será mejor ir de una vez a la biblioteca por los libros y leerlos en nuestras casas Héctor; bueno yo no pienso vivir con eso detrás de mi toda la vida, así que mejor dime, ¿si vas a estar con migo en esta pelea sí o no?... Luis; está bien. No estoy muy seguro de esto, solo espero y ganemos esta batalla. Héctor; por lo menos sabemos que en lugares benditos no puede entrar, por eso ay que investigar su historia Luis; por lo mientras sabemos que es un hombre de n***o con el rostro desfigurado y que siempre viste de gabardina negra Héctor; solo se nos aparecerá en nuestros sueños así que procuremos no quedarnos dormidos Luis; está bien, ahora vamos a la biblioteca Los dos se dirigieron hacia la biblioteca de la ciudad mientras platicaban y trataban de amenizar el viaje Luis; la verdad no me agrada la idea de investigar Héctor ya me quiero ir a mi casa, esto va hacer algo muy peligroso Héctor; Luis ni a mí me gusta esa idea pero debemos de ver la forma de que por lo menos deje de seguirnos Luis; bueno está bien pero que, quede claro yo no vuelvo a entrar a el sótano Héctor; entonces como quieres ganarle a esa cosa Luis; no lo sé pero de que no vuelvo a entrar al sótano no lo vuelvo hacerlo Héctor; está bien Luis, vamos entremos a la biblioteca Dentro de la biblioteca Laura; hola Héctor que libro va hacer hoy Héctor; hola Laura, sabes hoy vengo por el libro que tenga algo sobre las tragedias de la ciudad y otros que traigan los crímenes ¿tienes algunos así?... es que no recuerdo bien el nombre de los que tenía en mente pedirte Laura; ¿cómo qué tipo de tragedias Héctor? Héctor; no sé pero algo donde vengan las casa que están alrededor de la mía ¿si sabes donde vivo verdad?... Laura; por supuesto Héctor, no sé si el libro de la historia de la ciudad traiga algo de lo que buscas Héctor; bueno quiero ese, el de homicidios en casa sin resolver, el de criminalística análisis de huellas y reconstrucción de hechos y los tres de misterios sobre la ciudad ¿Dónde los puedo encontrar? de favor me dices Laura; bueno en la sección diez pasillo tres entre los de terror y los de historias de terror, los de la ciudad están en el pasillo ocho sección cuatro a lado de prehistoria he historia y los de criminalística están en la sección uno b en el primer pasillo entre la sección de universitarios Héctor; gracias Laura Luis; este... si gracias Los dos caminaron hacia dentro de la biblioteca entre pasillos buscando los libros que necesitaban Luis; Héctor ¿Para qué tantos libros?..., no lograremos leer todos en una sola noche y si nos tardamos ese hombre nos volverá locos o peor nos matara Héctor; necesitamos saber todo sobre lo que paso para saber cómo detenerlo o destruirlo Luis; entonces vamos a estudiar, solo para detenerlo que absurdo. Héctor; lo sé pero esto me ayudara a estar adelantado a mí carrera de criminología que quiero estudias en la universidad. Luis; bueno esto solo lo haces por tus estudios, no por que en verdad quieras detenerlo. Héctor; no tanto porque son libros muy avanzados solo es como para poder saber o investigar que paso en tu casa y hacer la reconstrucción de los hechos. Luis; ¿y cómo vamos a leer todo esto?... Héctor; no vamos a leer todo como crees eso, nunca terminaríamos solo vamos a investigar lo que necesitamos saber. Luis; está bien Héctor. A ver si logramos detenerlo o por lo menos acabar de investigar a tiempo. Héctor; no te preocupes Luis, recuerda que soy rápido en leer y más en hacer resúmenes de libros. Ahora ten este libro Luis; está bien. Bueno creo que este es el último no crees Héctor vámonos. Héctor; no espera Luis mira este libro lo dejaron aquí por error y es de la sección no acta para menores Luis; el libro. De casas poseídas, malditas y exorcismos, ¿esto de que nos va a servir a nosotros?... Héctor; ya verás será mejor que nos vallamos ahora Los dos corrieron hacia la recepción de la biblioteca para llevarse los libros. Laura; son muchos Héctor, ¿en cuánto tiempo le pongo que los vas a regresar?... Héctor; unos cuatro días máximos por favor Laura Luis; ¿estás seguro Héctor?... Héctor; si Luis, de favor Laura aquí está mi credencial de la biblioteca Laura; está bien pero espera un momento este libro de casas poseídas y malditas e exorcismos a casas, es de la sección solo para mayores de edad Héctor; pero estaba en la sección de terror acto para todos Luis; si ahí lo encontramos Laura; está bien, tal vez sea otra versión Laura registró los libros, Héctor y Luis salieron de la biblioteca sin problema alguno Camino sus casas Luis; bueno ahora a mi casa y después a la tuya Héctor ¿te parece?... Héctor; está bien Luis pero hay que darnos prisa no me está gustando que se esté nublado y mucho menos que se esté oscureciendo tan temprano. Luis; y si pasamos a pasamos a la iglesia por agua bendita. Héctor; ¿y cómo para que queremos agua bendita Luis?... Luis; eso puede que nos proteja un poco. Héctor; tienes razón vamos… Luis; entonces corre date prisa para poder llegar temprano a nuestras casas antes de que empiece a llover o nos pase algo más. Héctor; entonces ¡vamos correr!... ¡Luis!... Luis y Héctor corrieron rumbo a la iglesia Ya en la iglesia Luis; vamos Héctor ahí que entrar Héctor; bueno vamos pero acordarte que solo venimos por agua bendita Al entrar a la iglesia los recibió el padre miguel un hombre muy noble y que estaba muy apegado a la iglesia y a sus creencias, una perdona respetable. Luis; buenas tarde padre Miguel Héctor; buenas tarde padre miguel ¿Cómo ha estado?... Miguel; bien niños ¿y ustedes?... Héctor; bien padre Luis; muy bien padre solo veníamos a ver si nos puede regalar un poco de agua bendita Héctor; si padre de favor Miguel; por supuesto hijos ¿díganme donde se las voy a poner? Luis; es que no traemos algo donde echarlo Héctor; de echo si padre solo permítame un momento y enseguida le traigo mi cilindro para echar el agua bendita Luis; ¿Cómo que tu cilindro Héctor?... Héctor; si el de mi agua Miguel; y que agua traes en tu cilindro hijo Héctor; agua simple padre, solo déjeme tirarla y se la traigo Miguel; no hijo no desperdicies el agua, mejor vamos hacer lo siguiente. Voy a bendecir el agua que traes hijo. Héctor; y eso como seria padre Luis; si Héctor que el padre envés de darnos agua vendita va bendecir el agua que ya traes. Héctor; “mmm” no sea como sea eso pero me parece bien será mejor así. Miguel; bueno niños permítanme aquí en un momento regreso El padre miguel fue por lo necesario para bendecir el agua Miguel; muy bien hijo déjame pongo tu agua en esta charola de metal para bendecirla Héctor; si padre El padre miguel empezó a vaciar el agua en el recipiente para bendecirlo. Y empezó la oración pero al mismo tiempo el padre empezó a cambiar de forma rápidamente Mientras rezaba una oración muy extraña, comenzó a tomar una forma demoniaca. Al padre Miguel le empezaron a salir cuernos retorcidos rápidamente, su cara se empezó a deformar, sus manos cambiaron por garras y sus pies por pezuñas todas empezaron a cambiar en la iglesia.
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