Sesshomaru quería matar a Inuyasha. Nunca en todos sus años de vida había pasado por algo similar a lo que estaba viviendo en ese momento. Siempre estuvo en la cima, donde todos se desvivían por tener un poco de su atención, haciéndose de un palacio tal como Inuyasha, luego de matar a los propietarios originales, claro que eso luego de algunos años quedaría en el olvido porque los humanos envejecían mientras ellos se hacían más fuertes cada día. Eso le gustaba de ser un demonio, que era superior a esa maldita r**a inferior como lo eran esos inútiles humanos. En secreto los odiaba, porque eran como cucarachas, aun así, su existencia de basaba en la esencia de una humana cada cierto tiempo. Eran tan superior y al mismo tiempo muy inferior que lo enfermaban, porque él debía tener el control

