Azúcar para una herida. Recobre control absoluto, los pocos recuerdos que tenían eran confusos ... sangre ... cuerpos ... Josh ... ¿¡Josh !? ¿¡Qué hice !? ¿¡A dónde estoy !? Me levanté de golpe mientras normalizaba mis latidos. Mis manos estaban cubiertas de sangre y de mi cuello colgaba un precioso diamante carmín, mi diamante de sangre. Tragué saliva intentando recuperar mi capacidad de habla, pues me permitieron sedienta. - ¡ Hasta que despiertas! Con rapidez mire a mi costados topandome con Josh. Solté un gran suspiro, esta vivo, eso es lo bueno. - ¿Qué es lo que pasó, Josh? Mire a mi alrededor dándome con que estén en una cueva, en el centro había una fogata en la cual él estaba cocinando algo. El lugar aparentemente grande y algo húmedo, pero lo suficiente comodo para un refugi

