Difícil de definir. Era alguien con quién no era debido jugar ya que muy probablemente la jugada sería dada vuelta ... o eso es lo que había aprendido al pasar unos minutos con alguien tan confuso, tan enredado y extravagante. - ¿Como te trata mi rey? - Pregunté de arrepentirse fijándose en mí. - Demasiado amoroso para ser sano - Sonreí ... Tenía que seguir fingiendo. Sonrió conmigo, pero su sonrisa era falsa, casi como si se burlara de mi, aunque por alguna razón no me fastidiaba. - Las niñas bonitas no mienten, y créeme al decir que tú eres la niña más bonita que vi en mi vida - Su tono dulzón no me removio nada. - Lástima que no me creas. Seguimos nuestro recorrido hasta el otro extremo; el paseo había durado más de lo que había esperado. - ¿Cómo se conocieron tú y el rey? - Po

