Regalos OMNIPRESENTE Miró la preciosa caja blanca con un listón de color pastel, tan delicada como sólo puede llegar envuelto en las prendas de los tejedores de la sede roja. Sonrió sin gracia. ¿Ahora de que costosa pieza será poseedora? Desató el hermoso listón de un ligero jalón y con precisión el delicado vestido. ¿Un vestido de novia? ¿Qué es lo que pasará por la cabeza de esa sabandija? Hizo una mueca en pensar que le estaría mandando indirectas. - Ni en sueños - murmuró asqueada recogiendo una pequeña nota que venía junto al regalo. - Cuando lo vi no pude evitar pensar en ti como modelo, preciosa - Leyó en voz alta mientras escaneaba el vestido blanco. No era algo que utilizaría ella, pero era obvio que ni requería oportunidad. Ridículo, pensó ella mientras desechaba la nota

