El día de hoy había amanecido de maravilla como si la noche de ayer no hubiera sido una completa mierda. Ese extraño mareo había quedado en el olvido para mí hasta que Aeron entró en la habitación llamando mi atención para decirme que ya había hecho una cita para mí el sábado con Asher. Contuve una mueca para que él no la notara aunque lo cierto es que yo odio sobremanera ir al médico, nunca me ha gustado qué puedo decir. Al no escuchar más la voz de mi esposo alcé la mirada a la parte de arriba del espejo donde estaba mirándome pues sentía su presencia detrás de mí y efectivamente lo encontré mirándome con embeleso haciendo latir mi corazón con fuerza y que las mariposas revolotearan en mi vientre. Su mirada fija en mí era intensa y posesiva. Me estremecía el interpretarla enton

