El para siempre, no es eterno

1814 Words

Mientras yo me controlaba para no matar a ese sujeto por lo que acababa de decir. María fue sin contenerse directamente a él, dándole un golpe directamente en la mandíbula, que hasta mí me sorprendió. —María, por favor dijiste que teníamos que calmarnos. —Eso es poco, comparado con todo lo que te mereces por ser tan desgraciado y muy mal hombre. Él frotó su mandíbula, tratando de acomodársela, debido a que el golpe que le lanzó María, no era nada delicado, y eso lo sé de sobra, pues aún recuerdo la patada que me dio en las costillas cuando nos conocimos. —¡Una cachetada sería muy poco para ti! Te mereces más de un golpe, que te huelen los dientes, que te dejen hasta mudo ¡Y para que lo tengas claro, no te vas a llevar a Gia! Simplemente eres un donante de esperma, y nunca te viste int

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD