-Kevin, tu sabes que no puedo elegir entre tu y el -el suspiro- -Esta bien, pero pescanos a los dos por igual -cruzo los brazos- -Tu eres el celoso aqui -Llegue chicos... -aparecio mi madre- ¡Dios Kevin! ¿Que te sucedio? -Nada, nada... estoy bien. -respondio el. Despues de liberarse un poco sobre su hermano Felix, habia quedado como un fantasma. Blanco como papel y con la nariz roja.- -¿Seguro? ¿Estuviste llorando? -insistia ella- -Si, pero ya paso -Bueno, quedan pocas horas de viaje. Kevin tenia mi celular y a mi me preocupaba que algo le pasara a Max. Tenia que desconectarme de el y de todo, concentrarme en este viaje y en mi mejor amigo, Kevin. El aun sorbeteaba de su nariz y miraba por la ventana, levante su brazo y me acomode en su pecho. Asi pasamos las 2 horas que quedaban,

