Abby
Mi mente viajaba hacia aquel momento donde tuve que decirle adiós a mi familia, siempre fueron un apoyo para mi, en especial Eliot, quien me cubría y protegía de todos, ese día en el aeropuerto casi a punto de subir al avión me beso.
Sus labios encajaron en los míos a la perfección, el leve rose de nuestros labios provocó una extraña sensación en mi, algo que en definitiva quería volver a sentir, por lo que lo bese nuevo y ahí estaban un millón de sensaciones en mi estómago y no, no era por el embarazo.
Eliot me gustaba, abrió paso a sentimientos que no imagine sentir por el, sentimientos que me daban miedo, no quería volver a salir lastimada y menos en ese entonces que llevaba una vida en mi vientre.
-Mamá- escuche la voz de mi pequeña, se había subido brincando a mi antigua cama, la reunión con los Anderson fue de maravilla, o parte de ella, me encantó volver a convivir con los chicos y Paola se veía una mujer buena aunque muy insegura.
-¿Qué pasa cielo? - eran alrededor de las 9 de la noche y estaba por quedarme dormida, mi pequeña había quedado en dormir con Brissa, así que esperaba tener esta noche para descansar bien
-Papá esta aquí- menciono y yo me levante rápidamente
-Mia deja de llamarle papá a cualquier hombre que veas, eso no está bien nena- acaricié su cabello y ella negó
-No, es papá, no pudo estar mucho tiempo sin nosotras, ha venido a vernos de nuevo-menciono aplaudiendo
-Mia...- trate de hacerla entrar en razón
-Hija, Eliot te está buscando- menciono mi madre desde mi puerta
-Te lo dije mamá, papá ha venido por nosotras- salió corriendo de la habitación sin darme oportunidad de nada, mire a mi madre y ella alzó sus hombros
-Déjala Abby, así son los niños y sinceramente no creo que a Eliot le moleste- sonrió y salió, baje a la sala de estar, llevaba puesta una pijama de seda y mi cabello recogido en un moño desarreglo, lo contrario a el, llevaba un pantalón de mezclilla n***o y una camisa blanca con las mangas arriba, su cabello arreglado perfectamente.
Llegue hasta el último escalón y vi a mi hija correr por la sala hasta brincar a los brazos de Eliot
-Papi- se aferro al cuello de el y llegue hasta la sala
-Mia, ve a dormir cielo- le di un beso en la frente a mi hija sintiendo la atenta mirada de Eliot quien aún tenía a mi pequeña en sus brazos
-Pero quiero que papá duerma aquí- menciono y lo mire confundida
-Eso no Mia ¿Recuerdas a Paola? - mi pequeña asintió
-Si es muy agradable- murmuró con una sonrisa
-Bueno ella es novia de Eliot- la pequeña lo miro con lágrimas en los ojos y se bajo de los brazos de Eliot, la mire confundida y el igual
-¿Pasa algo pequeña? - intento acercarse a ella pero se alejo
-No me toques, no tienes permiso a tener novia- se aferro a mi pierna- Mi mamá es más bonita que ella- aseguro molesta
-Eso lo sé cielo- Eliot se agachó a su altura- Pero tenía años que no veía a tu madre- menciono
-Aún pueden estar juntos papá- mi hija insistía con lo mismo
-Mia ya basta, ve a dormir- hable más fuerte y ella me miró, era la primera vez que le hablaba de esa manera, pero me estaba costando pensar claro con su insistencia- Anda cielo mañana tenemos mucho que hacer- ella miro por última vez a Eliot y le dio un beso en la mejilla
-Hasta mañana papi- sonrió al ver que mis ojos se rodaron y subió por las escaleras
-Creo que soy papá- menciono con una sonrisa
-Lo siento en verdad- lleve mi mano al puente de mi nariz- No la hago entender y ahora que te vio todo se complica- el soltó una pequeña carcajada
-No me molesta que me llame así- menciono- Pero bueno, vengo porque tengo un problema y creo que solo tu puedes ayudarme- le hice una seña para que se sentará a mi lado, el tomo asiento en el sillón de manera sofisticada, mientras que yo cruce mis piernas arriba del sillón y me gire un poco para mirarlo mejor- Jamás cambias- sonrió y negó con la cabeza al ver como me había sentado
-Es más cómodo- siguió con su risa y el me miró, su sonrisa se borro por completo y miró mis ojos detenidamente, yo lo imite, teníamos mucho que no estábamos así, platicando sobre algo que ni siquiera tenía sentido- ¿En qué puedo ayudarte? - pregunte haciendo que el evadiera mi mirada
-Como sabes inicie una constructora- asentí con la cabeza- Estamos iniciado nuevos proyectos y la campaña publicitaria debería de salir la siguiente semana- lo mire confundida
-¿Necesitas que te ayude con eso? - estaba confundida
-Mi mercadólogo renuncio hoy, no quisiera molestarte en tus vacaciones pero eres la única persona en la que confío para que todo quede bien- sonreí, y tome su mano haciendo que el me mirara
-Claro que te ayudaré, se con cuanto esfuerzo fundaste la empresa, además mis hermanos y Jona están involucrados, ¿Porque no ayudarlos? - el sonrió y envolvió mi mano
-Te pagaré muy bien- solté una carcajada, y me quede en silencio al instante al sentir sus labios sobre el dorso de mi mano
-No es necesario que me pagues, solo te pido algo- el me miro
-Lo que sea Abby, tu pide lo que sea y te lo daré- sonreí mientras mi mente viajaba a ese recuerdo en el aeropuerto, el leve roce se nuestros labios, me vi obligada a sacar mis recuerdos al escuchar un carraspeo de su parte- ¿Y bien? - insistió
-Necesito que me permitas llevar a Mia a la oficina, mis padres trabajan, no tengo con quien dejarla encargada y no quiero molestar a mis abuelos- mencione y el sonrió
-Si es necesario la cuidaría yo mismo Abby- sonrei
-Entonces es un trato, mañana temprano me doy una vuelta por la oficina para ayudarte- el se puso de pie y se acerco a mi
-Nos vemos mañana entonces- se acerco aún más y dejo un beso sobre mi mejilla, me miro por última vez y camino hasta la puerta, mientras yo lo miraba hasta que desapareció de mi vista
-Tal vez deberías limpiarte la baba- la voz de mi madre me hizo sobresaltarme
-Mamá no digas tonterías- me puse de pie mientras disimuladamente limpiaba mis labios dándome cuenta que eran mentiras de mi madre. Ella soltó una carcajada y yo la mire ofendida
-Me voy a dormir, descansa mamá- me acerque a las escaleras
-Sueña con el pequeña- grito mientras yo subía, sonreí sin que me viera y seguí subiendo rápidamente para poder llegar a mi habitación.