Capítulo 4

1077 Words
Abby -Y yo necesito que te expliques Paul, no puedes venir y solo decir que nos casemos y ya-me moví de un lado a otro -Necesito casarme en dos meses para poder tener derecho a tomar mi herencia- lo mire molesta -Yo no soy un objeto que puedes usar de esa manera Paul, si yo me caso es por amor solo por eso- me sentía ofendida ni siquiera se molesto en ponerle romanticismo a esto -¿Sabes cuántas mujeres morirían por estar en tu lugar? Incluso Florencia daría todo para que te dejara y estuviera con ella- Ahora entendía el motivo del enojo de Florencia la secretaria de su padre. -¿Te acuestas con ella? - de forma indirecta lo menciono y eso me enfureció mas -Eso no es asunto tuyo, tu solo tienes que hacer el papel de esposa perfecta, aceptar mis deslices, cuidar de mis hijos tienes que ser eso y más, si me acuesto con otra o no, no es tu problema- hablo molesto -A mi no me gritas y menos en mi casa- lo enfrente- Si quieres eso ve con Florencia y casate con ella, que yo no seré tu esposa- lo empuje con fuerzas pero el tomo mis manos entre las suyas -Mira Abigail, se lo debes a mi padre, el te apoyo cuando estuviste embarazada y te dio trabajo, si hay un poco de agradecimiento en ti aceptaras ese contrato- señaló al documento que tenía en su mano izquierda, yo estaba muy agradecida con el señor Prince me ayudo mucho y siempre ha sido un gran apoyo para mí y mi hija ¿Como poder decirle que no a él? Sin decir nada tome el contrato y lo comencé a leer, no podía creerlo. Quería que guardará fidelidad aunque el si podía tener amantes, quería que me mostrará como lo hacía dicho la esposa perfecta y feliz ante todos, tenía que darle hijos, no podía salir del país pero lo que más me dolió fue la última cláusula. Una vez firmado el contrato tenía que dejar a mi hija en una casa hogar, tenía que abandonarla. -Estas loco si piensas que firmaré esto- tome con fuerza los papeles y los rompí, ¿Como eres capaz de pedirme que abandone a mi hija? - grite el enojo pudo más que no medí mis palabras, ni siquiera me importo que mi hija estuviera a unos metros de mi- ¿Como piensas que la dejaré por ti? - le di una bofetada tan fuerte como pude que se puso la mano en la mejilla -Abby esa niña no debió nacer, debiste hacerle caso a tu ex, echaste a perder tu vida, tu juventud, esto será lo mejor- lo empuje nuevamente -Lárgate esto se terminó, no me casare contigo jamás- lo empuje hasta llegar a la puerta. -Tienes una mes para pensarlo, después de la fecha límite saldrá en noticia nacional nuestra boda, tu hija irá a un orfanato o de lo contrario te vamos a demandar por plagio, pasaras muchos años en prisión y de todas formas estarás lejos de tu hija- abrió la puerta - Y te advierto que no importa lo que le digas a mi padre, el está de acuerdo con esto, tómalo como la forma de devolvernos el favor que una vez te hicimos.- menciono Sin más salió de mi casa, las lágrimas caían por mis ojos, no quería ir a prisión pero tampoco podía abandonar a mi hija, la amaba con todo mi corazón, no fui capaz de abortar cuando todo en mi vida era un desastre menos ahora que ella era la razón de mi vida. Nunca pensé que el apoyo que recibí de ellos fuera a ser cobrado de esta manera, de alguna forma creía que el señor Ferid era honesto y una persona genial, muy diferente a su esposa quien era la misma bruja de Italia. -Mamá- la voz de mi hija se hizo presente y rápidamente mis lágrimas- Mami ¿Me vas a dejar? - pregunto con inocencia podía ver dolor en sus ojos verdes -Por supuesto que no mi cielo, tu eres mi vida- la abrace- Pero anda ve a lavarte las manos para que cenes- me dio un beso en la mejilla y fue al baño. Tenía que hacer algo, pero ¿Qué? Tengo dos opciones, escapar o aceptar el contrato. Mientras veía a mi hija cenar, venía a mi mente los recuerdos en Houston, Cameron había jurado que si me veía de nuevo o sabía que había tenido a mi bebé, se encargaría de destruirme, por ello fue necesario que el rumor de que había perdido a mi hijo después del accidente que tuve se expandirá por toda la universidad, el creía que había sufrido un aborto y después llegue aquí alejando a mi pequeña de todo. A pesar de las circunstancias luche por mantenerla conmigo y no permitiría que me alejaran de ella, yo no soy como la mamá biológica de Benjamín, jamás podría hacerlo. -Cielo- me miró mientras tomaba de su jugo- ¿Quieres ir de visita con los abuelos? - pregunte y ella asintió emocionada -Si mami, si quiero- se bajo de la silla y comenzó a brincar -Entonces nos vamos mañana cielo- tenía que irme rápidamente de aquí, no podía poner en riesgo todo. -¿Porque tan rápido mamá? - pregunto dejando de brincar -No te lo puedo explicar cielo, pero tenemos que ir- me miro confundida sabía que quería preguntar algo así que la interrumpí- Recuerda que el tío Benjamin se va a casar pronto y tengo que ir a ayudarle pequeña no es nada importante- asintió no muy convencida -Entonces vamos a preparar todo mami, corre- sonreí cuando la vi correr a la habitación y yo la seguí, saque varias maletas grandes, tenía que llevarme todo lo que pudiera, no pensaba regresar y como es un departamento alquilado lo mas probable es que lo renten a alguien más. Comencé a meter mi ropa, la de mi hija, nuestros zapatos, accesorios, todo realmente empaque todo lo que teníamos. Mi hija se quedó dormida poco después de que termináramos, tome mi computadora y compre los boletos para el avión. Por medio de mi correo escribí un mensaje para mi jefe donde entregaba mi carta de renuncia y le expresaba lo decepcionada que estaba por su comportamiento, no lo envíe, solo lo guarde como borrador, lo enviaría cuando estuviera a varios kilómetros de distancia de aquí.
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